EDF aprueba la inversión de la nueva central nuclear británica en 20 años
La firma energética francesa EDF dio hoy luz verde a la construcción de Hinkley Point, la primera nueva central nuclear[…]
La firma energética francesa EDF dio hoy luz verde a la construcción de Hinkley Point, la primera nueva central nuclear en Reino Unido en 20 años, con un coste estimado de 18.000 millones de libras (21.420 millones de euros).
La dirección de la eléctrica aprobó por diez votos a favor y siete en contra un proyecto en el que también participan inversores chinos, que financiarán cerca de un tercio del coste, según los medios británicos.
El polémico plan, con el que se prevé crear cerca de 25.000 puestos de trabajo, llevó en marzo a la dimisión del director financiero de EDF, Thomas Piquemal, ante el temor a que la inversión en Hinkley Point pueda dañar a la compañía francesa.
Inicialmente EDF debía tener una participación en la central nuclear de entre el 40 y el 50 %, pero a finales del año pasado se elevó ese porcentaje al 66,5 %, lo que significa un mayor esfuerzo financiero, en un momento en que la eléctrica está afectada por la bajada de los precios de la electricidad al por mayor.
Uno de los 18 miembros de la junta directiva de EDF, Gerard Magin, dimitió poco antes de la reunión de esta tarde para decidir el futuro de Hinkley Point, al considerar que se trata de un proyecto "muy arriesgado" para la salud financiera de la compañía.
La eléctrica afirmó que Hinkley Point "es un activo único para la industria francesa y británica, ya que beneficiará al sector nuclear en ambos países y respaldará el empleo".
En Reino Unido, el ministro de Empresas y Energía, Greg Clark, subrayó tras conocer la decisión de EDF que el país "necesita una fuente de energía segura y fiable".
El director de la organización medioambiental Greenpeace, John Sauven, criticó que "el Gobierno británico está firmando un acuerdo con una compañía que a duras penas se puede mantener".
"La decisión debería ser olvidarse de Hinkley e iniciar una inversión seria en el enorme potencial de energías renovables que posee el Reino Unido", afirmó el responsable de Greenpeace.