Isolux negocia con Brookfield venderle sus líneas de transmisión en Brasil
Isolux negocia con el fondo de infraestructuras Brookfield la venta de sus líneas de transmisión en Brasil, una operación que[…]
Isolux negocia con el fondo de infraestructuras Brookfield la venta de sus líneas de transmisión en Brasil, una operación que se enmarca en el proceso de desinversiones en el que trabaja con el objetivo de reestructurar su deuda financiera, han señalado fuentes cercanas al proceso.
Además de las líneas de transmisión en Brasil, la compañía está en la recta final para desprenderse de su filial T-Solar, que se ha valorado en 120 millones de euros.
Precisamente I Squared y Cubico eran las ofertas finalistas por hacerse con la compañía fotovoltaica después de que se rechazasen las propuestas de KKR y Bruc Capital de la mano de Cerberus.
Según subraya El Confidencial la venta de las líneas de transmisión en Brasil podía generar una pequeña plusvalía para Isolux Corsán.
La compañía está inmersa en el proceso para lograr la adhesión del 75 % de la deuda objeto de reestructuración necesaria para que el plan de su reestructuración prospere.
El plazo de adhesiones se abrió el pasado 14 de julio y se extiende durante 10 días, de forma que se espera presentarlo ante los tribunales españoles para su homologación antes del 29 de julio.
Para que salga adelante el acuerdo de reestructuración de Isolux, acuciada por una deuda financiera de 2.000 millones, es necesario que el plan cuente con el respaldo del buena parte de los bonistas -básicamente internacionales- y que concentran 850 millones.
El acuerdo de reestructuración fue firmado ante notario con el apoyo de los accionistas de Isolux, de sus principales bancos acreedores y del comité de bonistas.
De no sacar adelante este acuerdo de reestructuración, la compañía se vería abocada al concurso de acreedores al no tener liquidez suficiente para hacer frente a sus compromisos de pago inmediatos.
El acuerdo marco contempla la reestructuración de la deuda financiera, el cambio accionarial y la inyección de 200 millones para facilitar la continuidad de las operaciones.
Una vez que se cierre el proceso, el exdirectivo de Repsol Nemesio Fernández-Cuesta pasará -oficialmente- a ser presidente de Isolux, que abordará una reestructuración organizativa, de personal, y de negocio.