El 'Brexit', Vueling...¿ha entrado IAG en barrena?
Si existiera la tormenta perfecta parecería que está cayendo sobre los títulos de IAG. Desde que se conoció el triunfo[…]
Si existiera la tormenta perfecta parecería que está cayendo sobre los títulos de IAG. Desde que se conoció el triunfo del 'Brexit', la salida del Reino de la Unión Europea, la aerolínea que integra a British Airways, Iberia, Aer Lingus y Vueling pierde en bolsa un 31 por ciento, con lo que los números rojos anuales se van al 44 por ciento. Los analistas dan por descontado que habrá un impacto en las cuentas de la compañía. Además, el caos operativo de Vueling, con decenas de vuelos cancelados y una imagen de marca tirada por los suelos, ha metido al valor en una espiral negativa de la que le puede costar salir.
De entrada, poco antes de conocerse el resultado definitivo del referéndum, aunque ya estaba clara la tendencia, IAG ya preparó al mercado con un 'profit warning' poco concreto en el que se limitó a decir que el beneficio operativo este año no crecerá a los mismos niveles del 70 por ciento registrados en 2015. La empresa se puso la venda antes que la herida pero el día después de la votación cayó en bolsa un 26 por ciento, y al lunes siguiente, un 17 por ciento más. «El 'Brexit' va a afectar a los resultados, el impacto va a ser real aunque muy difícil de cuantificar», apunta Iván San Félix, analista de Renta 4 Banco. A su modo de ver, habrá un efecto negativo no solo por el menor negocio sino por el efecto divisa, derivado del desplome de la libra, que se ha ido a mínimos de treinta años contra el dólar. Una devaluación adicional de la libra «encarecerá los viajes que los británicos realicen a nuestro país», dice Victoria Torre, responsable de Contenidos de SelfBank. Esto es especialmente sensible teniendo en cuenta que Reino Unido es el país que aporta más turistas a España. «British Airways y Aer Lingus serían las dos marcas más perjudicadas. En menor medida, Iberia y Vueling», apunta Torre.
Para José Lizán, gestor de fondos de Auriga, no solo es el impacto de la divisa, sino también el hecho de que el 'Brexit' va a ralentizar la actividad económica de Reino Unido. Y como explican los economistas de UBS, tampoco hay que perder de vista el tema legal. «A pesar de que IAG se compone de cuatro empresas, y tres de ellas están fuera de Reino Unido, sigue habiendo el problema de cómo será la relación regulatoria con la UE», advierte Jarrod Castillo, analista de la entidad suiza. A largo plazo, explica Carlos Farrás, socio director de DPM Finanzas, «el panorama es más incierto por el impacto de las divisas, la incertidumbre regulatoria y el impacto en el crecimiento económico en Europa». A su modo de ver, «el proceso de negociación para el nuevo marco regulatorio entre UK y EU que definirá el acceso al espacio aéreo europeo supondrá una incertidumbre que penalizará su cotización».
Menor crecimiento económico, dudas regulatoria e impacto de las divisas. Estos son los tres avisos que han puesto al mercado en alerta. Y no estaban descontados. Los analistas de Sabadell reconocen que hay «indicadores operativos que ni nosotros ni el consenso tiene recogidos». De acuerdo con sus cálculos, los efectos sobre el negocio, más la depreciación de la libra, unido al hecho de que el petróleo está más caro que en febrero, «nos hace prever un impacto de 300 millones en 2016». Con todo, estos números, advierten, «no estarían considerando un deterioro de la situación económica global», ni en el Reino Unido, que atendiendo a las indicaciones de la IATA, «sería limitado».
Vueling, una china en el zapato
Por si no faltaran problemas, la operación salida de julio le ha estallado a Vueling, que cosecha numerosos retrasos y decenas de vuelos cancelados, un caos organizativo que le ha valido un expediente por parte de Fomento. Y aunque la imagen de marca se ha quedado a la altura del betún, los analistas y el mercado no están demasiado preocupados. «Supone un factor de inestabilidad pero es muy pequeña y en unos meses el problema debería estar solucionado», apunta José Lizán. En la misma línea, los expertos de Sabadell consideran que la noticia de Vueling «tiene un impacto limitado» y opinan que si bien la solución no va a ser de un día para otro, «la situación irá mejorando» por lo que el impacto económico para la compañía «es reducido». Eso sí, tampoco estamos ante un tema menor, porque como advierte Victoria Torre, «aunque se espera que el impacto no sea muy alto, no se puede olvidar que Vueling aporta cerca de un 12 por ciento de la oferta de asientos de IAG, y es una de las marcas con mayor proyección de crecimiento».
Con todo, los expertos consultados coinciden al señalar en que el castigo del mercado ha ido demasiado lejos. «Es cierto que no van a tener los resultados que esperaban pero ahora mismo, IAG descuenta un escenario muy negativo y poco a poco debería recuperar terreno», dice Iván San Félix. En Sabadell califican la caída del 26 por ciento que marcó tras el referéndum como «exagerada» si bien a corto plazo, «la baja visibilidad y la incertidumbre pesarán en el valor». En todo caso, Victoria Torre apunta que, por el momento parece que «hay estabilidad en el precio del petróleo, y las variaciones por este lado no deberían ser muy bruscas». Igualmente, en la parte positiva, «la compañía sigue mostrando fortaleza», dice Torre. Por ejemplo, en junio la demanda del grupo, medida en pasajeros-kilómetro transportados, aumentó un 13,6 por ciento (creció un 3,5 por ciento en base comparable).
Y para José Lizán, cotizando en el entorno de los 4 euros por acción, «IAG es más una compra que una venta, si bien le va a costar tiempo recuperarse». Pero lo cierto es la brusca caída de la acción, ya sea fruto de un miedo excesivo ya de razones fundamentales, ha podido abrir una oportunidad a largo plazo. No en vano, Qatar, el máximo accionista de IAG, con un 15 por ciento, está considerando aumentar su participación y otro de los accionistas de referencia, Standard Life (6 por ciento) estaría considerando hacer lo mismo, lo que para Iván San Félix es una «noticia positiva que confirma la confianza de los dos principales accionistas».