Comienza la campaña de arranque algas con dos zonas nuevas

La campaña de arranque de algas de 2016 comenzará mañana, lunes, en once campos autorizados por la Consejería de Medio[…]

La campaña de arranque de algas de 2016 comenzará mañana, lunes, en once campos autorizados por la Consejería de Medio Rural con la novedad de que este año se suman dos zonas nuevas y además el inicio se ha retrasado diez días con el objetivo de aumentar el rendimiento.

Los once campos se distribuyen entre San Vicente de la Barquera Comillas, Santoña y la costa próxima a Santander, con tres en cada uno, y Santoña, donde hay dos.

La campaña ha comenzado diez días más tarde que en 2015 para que los campos de algas alcancen un mayor desarrollo, aumentar el rendimiento de la recogida y, a su vez, disminuir la presión sobre este ecosistema que en muchas ocasiones se convierte en refugio para la puesta e incubación de huevas de los animales marinos, según explica hoy el Gobierno en una nota.

En esta campaña se ha añadido además una serie de medidas de seguridad, debido a la peligrosidad asociada a este tipo de actividades subacuáticas.

Así, se ha incorporado a las embarcaciones participantes un sistema de posicionamiento (AIS Automatic Identification System), para tener su localización en cada momento y garantizar que se respetan los 100 metros de distancia de seguridad que deberán mantenerse entre los barcos.

Esa distancia tiene el objetivo de evitar una excesiva presión sobre un mismo campo y a la vez disminuir la probabilidad de que se produzcan accidentes en relación con la inmersión de los buzos.

Por el momento hay tres barcos autorizados para iniciar la campaña y se han recibido trece solicitudes para participar este año.

Para recibir una autorización es necesario que se cumplan las exigencias de la orden que la Consejería de Medio Rural publicó en mayo para regular la explotación de algas del género Gelidium, conocida como caloca, las impuestas por la normativa básica de buceo profesional y la resolución aprobada en junio por la que se establecen las condiciones de la campaña de arranque en el litoral de Cantabria.

Este año se han estudiado todos los campos de la región y se han abierto dos zonas más para atenuar lo máximo posible la presión sobre los campos caloca y dar así respuesta a la solicitud del colectivo de recogida de algas de arribazón, que en 2015 totalizó 70 licencias.

Medio Rural hará un seguimiento "exhaustivo" de cada uno de ellos, controlando diariamente las toneladas de algas que se descargan en cada puerto, para garantizar que no se superan los cupos establecidos.

Según la Consejería, la explotación de la caloca por el sistema de arranque y las 2.613 toneladas fijadas como recurso se basan en los estudios científicos del Instituto de Hidráulica Ambiental (IH) para definir los stocks disponibles.

Así, explica que, como cada año desde que en 2012 se comenzó este sistema de explotación de las algas en Cantabria, ha tenido que esperar a disponer de los resultados de estos estudios para evaluar su situación y sus posibilidades de explotación.

Medio Rural subraya que estos estudios son necesarios para establecer los campos que pueden ser explotados, que deben haberse recuperado de la campaña anterior, y para fijar las cantidades que se pueden extraer en cada uno de ellos.

Destaca además que hasta ahora los resultados de las campañas realizadas han sido muy positivos, en cuanto a la productividad y a los impactos sobre los campos de algas, que han recuperado sus estructuras año tras año.

E insiste en que eso ha sido posible gracias al seguimiento de los técnicos de la Consejería, asesorados por el IH, y a la aplicación de unos cupos de extracción "muy conservativos", que en ningún caso han superado el 15 por ciento de las algas disponibles en cada campo.

Desde 2012 se han autorizado cuatro campañas con una participación desigual de embarcaciones, que han oscilado entre dos y seis.

En la de 2015 se sacaron 916,9 toneladas de las 1.770 toneladas que se había fijado como cupo, repartidas entre los cinco barcos que trabajaron en la costa.

Medio Rural destaca el objetivo de compatibilizar esa actividad con la recogida de las algas que en otoño e invierno llegan en forma de arribazón a las costas.

Con ese fin, se vigila que no se rebase el 15 % de las posibilidades de la explotación en verano, para que esté disponible el 85 % restante como reservorio del ecosistema que representa y pueda llegar a las costas tras su desprendimiento de forma natural con los temporales invernales.

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