Los grandes editores piden a Google que impida el acceso a las webs piratas
El director general de la división editorial del Grupo Planeta, Jesús Badenes, y la directora general de Penguin Random House,[…]
El director general de la división editorial del Grupo Planeta, Jesús Badenes, y la directora general de Penguin Random House, Núria Cabutí, han reclamado hoy al director de Google en España, Luis Collado, que su compañía deje de facilitar el acceso a las webs que piratean contenidos editoriales.
Durante una de las sesiones de hoy del Foro Edita, en la que se han vivido algunos momentos de cierta tensión entre los editores y el responsable de Google, los tres ponentes han debatido sobre la piratería, pidiendo los dos editores que el buscador "deje de ser la puerta de entrada a la piratería".
Según los datos que ambos manejan, de las más de 150.000 denuncias planteadas en el último año por libros que están en la red de manera ilegal, "el 98 por ciento del acceso se había hecho a través de Google".
Por su parte, Collado ha defendido que Google respeta la Ley de la Propiedad Intelectual y que cuando se le solicita que se elimine un contenido protegido lo hace "inmediatamente".
En este punto, ha reconocido que la compañía vive "una esquizofrenia", puesto que "como vendedores de contenidos digitales" la piratería les perjudica, pero a la vez "nos acusan de fomentarla".
Los editores le han demandado que este compromiso "vaya un paso por delante de la ley y que actúe como lo hace en países donde la legislación es eficaz, porque en España es insuficiente".
Durante los tres días que ha durado el Foro Edita también se ha escuchado asegurar al presidente de Planeta, José Creuheras, que la piratería "es más que una pequeña travesura, es un robo, un atentado a la creación intelectual".
Otras frases que se han oído durante los debates son la del presidente de la Asociación Internacional de Editores, Richard Charkin, quien ha destacado que "los editores deben recuperar la confianza de los lectores".
Por su parte, el presidente de la Federación de Gremios de Editores de España, Daniel Fernández, ha sostenido que "los editores estamos estables dentro de la gravedad", mientras que una joven editora como Laura Huerga, de Raig Verd, ha mantenido que si no se crea oferta "difícilmente el lector llegará a ella".
Maria Bohigas, de Club Editor, ha defendido que "lentitud" en la literatura; Emili Rosales, de Grup 62, ha sostenido que "la convivencia entre catalán y castellano da a la edición barcelonesa una especificidad única en Europa", mientras que Albert Pèlach, de Enciclopèdia Catalana, ha pedido que el libro catalán se trate "como una excepción cultural".
Otros editores como Joaquim Palau han opinado que los sellos pequeños son necesarios; Blanca Rosa Roca ha subrayado la importancia de la distribución, mientras Gloria Gutiérrez, de la Agencia Literaria Carmen Balcells, ha advertido que "al editor le conviene no intentar suplantar al agente en la representación del autor".
Por su parte, la editora de Salamandra, Sigrid Kraus, ha aseverado que "antes la agente literaria era una supermamá, ahora una agencia de servicios".
El evento, codirigido por Javier Aparicio, Patrici Tixis y Sergio Vila-Sanjuán, ha contado con cerca de 300 asistentes inscritos.
Ha sido organizado por el Gremi d'Editors de Catalunya y la Univesitat Pompeu Fabra, con el apoyo del Ayuntamiento de Barcelona, el departamento de Cultura, el Ministerio de Cultura, CEDRO y la Federación de Gremios de Editores de España.
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