Turismo y cultura se unen en la "Senda del Celorio", entre Geras y Paradilla
Las localidades leonesas de Geras y Paradilla de Gordón han inaugurado hoy la "Senda del Celorio", una ruta que une[…]
Las localidades leonesas de Geras y Paradilla de Gordón han inaugurado hoy la "Senda del Celorio", una ruta que une literatura y turismo inspirada en el cuento "Tú sabes", del escritor leonés José María Menéndez López, que ensalza los valores de la amistad, la tolerancia y el respeto.
La senda se ha inaugurado con la presencia del presidente de la Diputación de León, Juan Martínez Majo, el vicepresidente, Francisco Castañón, y la subdelegada del Gobierno, Teresa Mata, entre otras autoridades.
El presidente de la Junta Vecinal de Paradilla, José Manuel González, ha explicado en declaraciones a los periodistas, minutos antes de inaugurar la ruta, que esta senda se inspira en la historia de Paco y Celorio reflejada en la citada obra.
Más que un cuento, ha señalado, "Tú sabes" es un canto a los valores de la amistad con cuna en Geras de Gordón y tumba en el vecino pueblo de Paradilla.
"Celorio viene al mundo fuera de tiempo, a sangre, de nalgas: su madre lo nace en las tierras, en Geras, y su padre, comadrón por necesidad, deja en claro la azada para arrancárselo del vientre a fuerza de manos, que las tiene como garras", arranca la historia que inspiró la ruta.
Las ocho estrofas de esta historia guían la senda que se ha inaugurado este domingo, una ruta de tres kilómetros de longitud y mínima dificultad que aúna cultura y naturaleza y que se prevé que se pueda ampliar con paso por el Hayedo de Gordón.
A medio camino de esta ruta se ha colocado una espectacular mano de mármol negro del escultor Amancio Ortega que simboliza el intento de tocar las estrellas del cielo de Paradilla, al que ascendió Celorio tras su muerte.
Es en la ermita de esta localidad donde finaliza la ruta y donde pidió sepultura el protagonista de esta historia, que fue fusilado en la Guerra Civil, ha explicado González.
Una historia de amistad que termina con un deseo que Celorio le trasladó a Paco años atrás a cambio de unos guijarros: "Luego de muerto, que me entierren arriba, tú sabes, entre los peñascos, cara al cielo, que ahora nunca puedo verlo".
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