OHL: ¿Qué retos tiene por delante el nuevo presidente?
Corría el año 1987 cuando Juan Miguel Villar Mir tomó el control de Obrascom, una compañía prácticamente en quiebra a[…]
Corría el año 1987 cuando Juan Miguel Villar Mir tomó el control de Obrascom, una compañía prácticamente en quiebra a la que hoy ha convertido en OHL, una las grandes constructoras del país, con una capitalización de 1.200 millones de euros. Tras veintinueve años al pie del cañón, y con la acción en mínimos históricos, el veterano empresario ha decidido pasar el testigo a su hijo, Juan Miguel Villar Mir de Fuentes, un relevo generacional muy esperado por el mercado que trae nuevos retos. Hay problemas urgentes que requieren atención inmediata, como el elevado endeudamiento, otros, como la situación en México, mejoran lentamente y algunos más, como la búsqueda de un nuevo socio para la división industrial o el futuro de las participaciones en Abertis y Colonial, necesitarán de todo el buen hacer del nuevo directivo. ¿Qué piensan los analistas de este relevo y cómo ven el futuro?
De entrada, a casi nadie ha sorprendido la decisión, por lo que los expertos no prevén que haya mayor efecto en las acciones de OHL. «Es algo que estaba muy descontado, la realidad es la que es y no creo que vaya a tener ningún impacto en la cotización» dice Rafael Fernández de Heredia, analista de Beka Finance. «Este cambio podría traerle a la compañía un aire de modernización» dice Victoria Torre, responsable de análisis de SelfBank y en la misma línea, Carlos Farrás, socio director de DPM Finanzas, puntualiza que «el cambio generacional en las compañías es positivo, pues es necesario un perfil más joven en la dirección» debido al cambio tecnológico. Con todo, Jaime Díaz, analista de XTB, dice que «no habrá un cambio radical» en la gestión de la compañía.
Deuda, el gran reto
Entre los retos que afronta Juan Miguel Villar Mir de Fuentes, lo más urgente es reducir el endeudamiento. Al cierre del primer trimestre, la deuda neta total es de 4.223 millones de euros, de los que 3.472 millones es deuda neta sin recurso (de las filiales) y 751 millones deuda neta con recurso (la de la matriz). El principal problema, el gran foco de atención, «es la deuda con recurso y la gestión del circulante», dice Fernández de Heredia. La cuestión es que la deuda con recurso, la de la matriz, se ha disparado más de lo previsto por culpa del circulante, es decir, porque los clientes tardan más en pagar debido a los retrasos en las obras. Es más, Farrás no solo opina que el endeudamiento «es alto», sino hay «riesgos en la renovación de la deuda». De hecho, la agencia Moody's rebajó el rating a OHL de B1 a B2, como consecuencia del desplome de sus beneficios en 2015 y de la limitada perspectiva de recuperación para este año.
Otro palo duro para OHL ha sido el desplome de la acción, en mínimos históricos, proceso que ha culminado con la reciente salida del Ibex. Este es un reto para el nuevo presidente, recuperar la confianza en el valor y volver a formar parte de la flor y nata de la bolsa española. Los expertos consultados coinciden al calificar esta noticia como «mala», pero como recuerda Farrás, «cuando se producen estas salidas se suele penalizar excesivamente al valor ofreciendo oportunidades para inversores cuyo objetivos de inversión son a mayor plazo». Lejos de los focos del selectivo, la recuperación puede ser más vigorosa.
También han corrido ríos de tinta sobre México, por culpa de unas grabaciones que vieron la luz sobre supuestos fraudes y sobornos a jueces. A finales de marzo, la Comisión Nacional Bancaria y de Valores de México impuso una multa administrativa de 3,7 millones de euros a OHL México, junto a sus directivos y otras compañías asociadas, aunque no observó dolo o fraude en sus actuaciones. Por eso, recuerda Fernández de Heredia, la situación «se va aclarando poco a poco» en México, donde espera que pronto se normalicen las cifras de contratación. Además, Farrás recuerda que «lo ha hecho bien en términos de beneficios».
Tambíén está por ver qué pasa con la división industrial (especialista en la construcción de grandes instalaciones), donde OHL busca compañero de viaje. «No ha podido sacar rentabilidad, por lo que quedan dos opciones, o cerrarla o buscar un socio», dice Fernández de Heredia. Tendrá que hilar fino el nuevo presidente, y lo mismo tendrá que hacer con las participaciones en Abertis (16 por ciento) y Colonial. Recientemente, ha vendido el 6,27 por ciento de la inmobiliaria, con lo que se queda en un 9,29 por ciento. Villar Mir padre quería llegar a un 30 por ciento en ambas empresas pero ha tenido que ir vendiendo; tanto Farrás como Torre ven «complicado» que pueda intentar recomprar estas participaciones.