Fed, ¿una de cal y otra de arena?
La última reunión de la Reserva Federal de Estados Unidos, el organismo que actúa como banco central, ha centrado la[…]
La última reunión de la Reserva Federal de Estados Unidos, el organismo que actúa como banco central, ha centrado la atención de los analistas financieros. La dirección de los tipos de interés de la Fed (el apelativo coloquial con el que se suele designar a la Reserva Federal) es claramente al alza. El nivel actual de sus tipos rectores es más propio de una situación de alerta por una notable depresión de la actividad que del entorno actual, donde el crecimiento está en cifras más que satisfactorias, el paro cerca de los mínimos aconsejables y las expectativas de inflación cerca de los niveles deseados.
Este contraste entre el entorno actual y los tipos vigentes no durará mucho y los analistas están muy pendientes de cualquier idea que ofrezca la Fed respecto a sus actuaciones futuras. Por ello, los comunicados son sometidos a la más rigurosa exégesis con el fin de intuir los pasos que va a tomar el banco central americano.
En su último comunicado la Fed eliminó la palabra paciencia; si la hubiera incluido, ello hubiera significado que no iba a modificar sus tipos al menos en dos reuniones. Pero la supresión de este vocablo, que podría haber alimentado las expectativas de los alcistas, venía seguida de una serie de modificaciones en otros parámetros, que podrían llevar a pensar que posponía esa subida de tipos y que esta sería más moderada de lo que inicialmente se pensaba. En primer lugar, la propia estimación de tipos que contiene el comunicado de la Fed se revisaba a la baja. En segundo lugar, la NAIRU (non-accelerating inflation rate of unemployment, o dicho de otro modo, la cifra de paro por debajo de la cual la creación de empleo provoca el aumento de la inflación) se revisaba significativamente a la baja, pasando desde el anterior rango de 5,2-5,5 por ciento hasta 5,0-5,2 por ciento. La última tasa de paro publicada está en 5,5 por ciento, de manera que con esta minoración la Fed gana libertad de acción, ya que una tasa de paro por debajo de la NAIRU es un indicador adelantado determinante de que la inflación se acelerará y un cuasi- catalizador para que suba tipos. Es cierto que la Fed tiene el doble mandato de estabilidad de precios y pleno empleo, pero la NAIRU se asocia a pleno empleo y centra a la Fed en un solo objetivo: la inflación.
No es fácil interpretar a la Fed, pero parece que se ha dotado de un mayor marco de actuación, al mismo tiempo que no quiere alimentar con ello abultadas expectativas de subidas de tipos. Parece que el mercado ha llegado a la conclusión de que las subidas de tipos no empezarán en junio, sino que se posponen para más adelante y que además no serán tan intensas como antes se esperaba.
Los mercados se han adaptado a esta nueva situación. En el caso del dólar, el panorama de subida de tipos había impulsado al alza el billete verde. Tras el comunicado de la Fed, ha pasado del entorno de 1,05 al de 1,10; y esta será la tónica frente a otras divisas. En segundo lugar habrá menos presión sobre los bonos y por ello la rentabilidad del T- Bond 10 años ha pasado de 2,10-2,20 por ciento a 1,90 por ciento. Y menores tipos son buenas noticias para la bolsa siempre que estos no sean como consecuencia de una menor expectativa de crecimiento; en este sentido el S&P 500 no ha dado una indicación tan clara, ya que si bien rebotó significativamente desde el comunicado desde 2.060 hasta 2.100-2.110, desde entonces ha entrado en un movimiento lateral.
Nosotros hemos mantenido nuestra visión pues somos optimistas en renta variable, más en Europa que en Estados Unidos, aunque ambos mercados nos gustan, y nos atraen más los desarrollados que los emergentes, si bien dentro de estos, Asia continental está en un entorno favorable. Seguimos pensando que los bonos gubernamentales de los países desarrollados centrales finalmente tendrán rendimientos nulos o negativos, por las subidas de las rentabilidades que esperamos. El único segmento donde hay valor en bonos es en los emergentes en moneda local, eso sí, con emisores públicos.