El BCE mantiene los tipos en medio de las críticas por la marcha anticipada de Lagarde
Los favoritos para suceder a Lagarde en el BCE son el holandés Klaus Knot y el español Pablo Hernández de Cos
El Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo ha decidido mantener sin variación los tres tipos de interés oficiales del BCE este jueves, tal y como estaba previsto, en una reunión marcada por la salida de su presidenta, Christine Lagarde, nueve meses antes de lo previsto.
La institución ha tomado esta decisión de mantener los tipos inalterados pese a reconocer que el shock energético provocado por la guerra de Irán sigue sin controlarse, por lo que continuará presionando los precios y perjudicando al crecimiento de la zona euro.
"El mayor alcance y duración de la perturbación energética, así como las implicaciones para los efectos indirectos y de segunda vuelta, probablemente impulsarán la inflación y frenarán el crecimiento", dice el comunicado de la institución.
Pese a ello, los tipos de la facilidad de depósito, las operaciones principales de financiación y la facilidad marginal de crédito se han mantenido en el 2,50 %, el 2,65 % y el 2,90 %, respectivamente.
La marcha de Lagarde desplaza la atención de la decisión de tipos
No obstante, la atención del mercado no ha estado tanto en la política monetaria como en el anuncio de la marcha de Lagarde, el 7 de febrero próximo, formalizado antes de darse a conocer la decisión de tipos.
Tras meses de especulaciones, la noticia ha confirmado los rumores de una salida que parece responder, al menos en parte, a motivos políticos. Básicamente, su marcha anticipada permitiría elegir a su sucesor antes de las elecciones presidenciales francesas de primavera, en las que, según las encuestas, podría imponerse la extrema derecha.
De este modo, el presidente francés Emmanuel Macron y el canciller alemán Friedrich Merz conservarían el control sobre el proceso de designación, para el que ya hay dos favoritos: el holandés Klaas Knot y el español Pablo Hernández de Cos.
"La dimisión de Lagarde es una noticia más relevante que la decisión, ampliamente esperada, de mantener hoy los tipos sin cambios. Al dimitir antes de las elecciones presidenciales francesas, su salida significa que el ganador de las mismas no tendrá ningún papel en la elección del próximo presidente del BCE, lo cual reviste especial importancia dada la incertidumbre política y fiscal que rodea a Francia", ha explicado Felix Feather, economista de Aberdeen Investments.
La salida de Lagarde no gusta al mercado
Si bien, la decisión de Lagarde no ha sido del todo bien acogida por el mercado, aunque ella haya tratado de defenderse diciendo que "nunca hay un momento bueno para marcharse".
"La ocasión elegida dista mucho de ser la ideal para el BCE. La salida de Lagarde se produce en un contexto en el que la guerra de Irán mantiene la inflación muy por encima del objetivo del banco central, una situación que previsiblemente se prolongará durante algún tiempo. Los mercados europeos de deuda también se encuentran sometidos a fuertes tensiones, con el diferencial de rentabilidad entre los bonos franceses y alemanes en su nivel más elevado desde 2011", ha explicado Matthew Ryan, responsable de Estrategia de Mercados de Ebury.
En la misma línea se ha pronunciado Lale Akoner, la estratega de mercados globales en Etoro. "La salida de Lagarde añade incertidumbre en un momento inoportuno, con una inflación elevada y los bonos franceses bajo presión", ha dicho.
El mercado anticipa continuidad en el seno del BCE
Con todo, el mercado no espera grandes cambios en materia de política monetaria, a pesar del baile de sillas y de los distintos perfiles de los candidatos a suceder a Lagarde.
"No esperamos que el cambio en la cúpula modifique las perspectivas de los tipos a corto plazo, pero los mercados seguirán de cerca el proceso de sucesión" dado el distinto perfil de los candidatos, ha apuntado Feather.
Específicamente, Knot es partidario de una política monetaria más restrictiva y probablemente reforzaría las expectativas de nuevas subidas de los tipos de interés, lo que podría favorecer la apreciación del euro.
Por su parte, Hernández de Cos presenta un perfil más moderado en materia monetaria y previsiblemente otorgaría mayor importancia al crecimiento económico y a la estabilidad de los mercados de deuda, una cuestión especialmente relevante en un momento de fuertes tensiones sobre la deuda soberana francesa.
Un punto clave en este sentido es la disposición del candidato en cuestión a usar el TPI (Transmission Protection Instrument) o Instrumento para la Protección de la Transmisión, que fue creado en julio de 2022 para garantizar que la política monetaria funcione de manera uniforme en todos los países del euro. A ese respecto, los mercados ya especulan con la posibilidad de aplicarlo en Francia, ante las turbulencias que está experimentando su deuda.
Lagarde apuntala la expectativas de subida de tipos en diciembre
Más allá de abordar el tema sucesorio, la cita de hoy ha servido para dar pistas sobre la dirección de la política monetaria del BCE.
Sobre eso, Lagarde explicó que aún no se aprecian efectos inflacionarios de segunda ronda (aquellos que aparecen cuando la inflación se propaga y se vuelve estructural), pero reconoció que el consejo había discutido la posibilidad de subir los tipos en su reunión de hoy.
En ese sentido, apuntaló las expectativas del mercado de que se producirá una nueva subida de los tipos en diciembre, tras los incrementos de junio y septiembre, con el objetivo de embridar las presiones inflacionistas que mantienen el IPC por encima del objetivo del 2 %.