El CES insta a un pacto de país para mejorar la empleabilidad de la juventud
El Consejo Económico y Social (CES) de Euskadi ha abogado hoy por lograr "un pacto de país" para aplicar políticas[…]
El Consejo Económico y Social (CES) de Euskadi ha abogado hoy por lograr "un pacto de país" para aplicar políticas que mejoren la empleabilidad de los jóvenes, en el contexto de la actual revolución 4.0, que amenaza con empeorar la situación de los jóvenes con menor cualificación.
Representantes del CES, encabezados por el presidente del órgano consultivo, Francisco José Huidobro, han presentado hoy en Bilbao un estudio elaborado por iniciativa propia por el organismo sobre el acceso al mercado laboral de los jóvenes, en el que concluye la necesidad de que los agentes implicados en la materia logren un pacto para implementar medidas consensuadas en favor del colectivo.
El estudio analiza las características del empleo futuro en el marco del actual proceso de "digitalización galopante" que se observa.
"Cuando la digitalización entra en un sector lo radicaliza y lo divide" entre aquellos que estén preparados para afrontarla, que "van a vivir muy bien", y "el resto, con condiciones de trabajo o negocio deterioradas", según ha indicado el presidente de la comisión estudio, Jon Barrutia, quien ha señalado que "el antídoto" ante ello es la formación de alta cualificación.
La revolución 4.0, que converge en el tiempo con el fenómeno de la globalización y el envejecimiento de la población vasca, hará que algunos empleos desaparezcan -los trabajadores con baja cualificación serán los más afectados-, aunque al mismo tiempo se crearán otros nuevos con mayores exigencias de cualificación.
Se prevé que hasta 2025 crezca el empleo entre los trabajadores cualificados del sector primario, los operadores de instalaciones y maquinaria, los empleados de servicios de restauración, los profesionales científicos e intelectuales de la salud y la enseñanza, según Lanbide.
Entre las primeras medidas a adoptar en el marco de ese pacto de país que se demanda, el experto ha planteado la simplificación de los contratos de prácticas y becas dirigidos a los jóvenes, ya que la variedad actual complica su orientación para los afectados y las empresas, y la definición de un modelo de retención y atracción del talento.
El estudio destaca que el colectivo de jóvenes es heterogéneo y distingue dos grupos: el de 16 a 24 años, con presencia mayoritaria de estudiantes, y el de 25 a 34 años, con dificultades de inserción laboral (su tasa de paro es de 17,8 %).
Para este último grupo, el CES defiende mejorar sus condiciones laborales dada la precariedad que padece, que incide negativamente en su compromiso con el proyecto empresarial, según el especialista.
Ante la peor situación que tiene la mujer en el mercado laboral, el CES también ve imprescindible promover un cambio cultural que oriente el acceso de las mujeres jóvenes hacia familias profesionales y estudios universitarios que van a tener mayor inserción laboral.
El estudio plantea, asimismo, mejorar la orientación académica y laboral de los estudiantes más jóvenes, apuesta por títulos universitarios y familias profesionales vinculadas a las competencias técnico-digitales, aboga por potenciar el contrato de relevo y defiende la formación dual y políticas específicas para los jóvenes con mayores dificultades de inserción.
Advierte, además, del "efecto desplazamiento" de la "sobrecualificación" de los jóvenes, de manera que el "subempleo" de aquellos con cualificación superior a la que requiere el puesto que ocupan puede restar oportunidades a aquellos con menor nivel educativo.
El estudio, que ha sometido los datos recopilados al contraste de las opiniones de tres grupos formados por personas propuestas por organizaciones empresariales, por sindicatos y por instituciones académicas y de jóvenes, incluye una comparativa del País Vasco con tres regiones europeas de nivel socio-económico similar: Baviera (Alemania), Flandes (Bélgica) y Escocia (Reino Unido).
Según sus conclusiones, en Euskadi hay un retroceso acusado en el número de personas jóvenes respecto a esas regiones, los jóvenes vascos tienen peores condiciones laborales y los menores de 25 años en el País Vasco presentan una especial dificultad para acceder al mercado laboral.
Por el contrario, el País Vasco cuenta con similar presencia de "ni-nis" (jóvenes que ni estudian ni trabajan) que las regiones europeas de referencia, así como una elevada proporción de jóvenes entre 30 y 34 años con estudios universitarios y un abandono escolar prematuro similar a Escocia, aunque ligeramente mayor al de Baviera y Flandes.
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