Respuesta sorpresa al dato de empleo en USA y respiro para la renta variable

Las bolsas se anotaron un cierre positivo en su última sesión de la semana.

Las bolsas se anotaron un cierre positivo en su última sesión de la semana. El buen dato de empleo americano, lejos de provocar correcciones por el temor a una subida de tipos más prematura por parte de la FED, se leyó como síntoma de fortaleza al no presionar los costes salariales al alza y así no sentar bases inflacionistas. Como respuesta a ello, las plazas europeas abiertas, faltaba Alemania por ser festivo, se anotaron avances significativos, que pueden tener algo de continuidad en la sesión de hoy. Pero todavía cabe considerarlo como mero rebote a las últimas correcciones, puesto que no han superado en ningún caso los niveles para validar el mismo y pasar a tener más visos de continuidad y contemplarse como un nuevo impulso.

El dólar sí que alcanzaba un nuevo máximo (mínimo en gráfico) anual frente al euro, al atacar la zona de soporte y siguiente objetivo en la zona de los 1,2500. En tanto que los bonos se mantenían más o menos estables en sus niveles de rentabilidad. Si mayores datos relevantes en la jornada de hoy y con las miradas tras la apertura en alza en Europa, sin demasiada convicción, especialmente el Alemania, se vuelve a quedar todo en manos la evolución de los índices americanos.

El dólar probando el soporte de los 1,2500 y contando con la elevada sobreventa a corto plazo, puede probar el rebote buscando ahora como zonas de resistencia débil el nivel de los 1,2550 y los 1,2600. Cualquier rebote necesita superar los 1,3000 para validarse, y la zona de los 1,2750-1,2800 es una primera resistencia importante. Si ceden los soportes, queda abierto el camino a la siguiente figura en los 1,2400.

El SP500 confirmó el patrón de agotamiento de la jornada de jueves, con una sesión positiva de inicio a final, cerrando prácticamente en los máximos de la misma y contando con un buen apoyo de volumen. Sin embargo, el nivel de avance quedó frenado justo en la directriz de bajada de los últimos máximos descendentes. Por tanto, hasta que rompa de forma consistente esta zona de los 1.670 puntos, seguimos dentro de movimiento de corrección canalizado y no podemos hablar de un nuevo impulso. Los osciladores de corto plazo giraron al alza desde zonas de lecturas de sobreventa, lo que puede propiciar la continuidad del rebote o, cuando menos, el mantenimiento de los niveles de soporte. Cerró la sesión anotándose un avance del 1,12%, para acabar en los 1.967,90 puntos.

Cualquier rebote tiene ahora la primera resistencia para validarse en el nivel de los 1.970-1.980 puntos, y después ya encaramos la zona de los 2.000 puntos y su extensión hasta los 2.010, como zonas clave a superar para mantener la ortodoxia del escenario alcista a medio plazo. De momento, el nivel redondo de los 2.000 puntos deja su impronta de poca facilidad de superación, y no acabar el ejercicio por encima de él sería una nota de debilidad. Cómo posibles proyecciones de objetivo las siguientes referencias que se manejan están en la zona de los 2.020 puntos y, después, los 2.050 puntos, antes de buscar otras proyecciones de canales y directrices que queda entre el rango de los 2.070-2.100 puntos.

Ha aguantado el primer rango de soporte de a los 1.950-1.930 puntos, aunque fueron perforados en la sesión del jueves en sus mínimos intradía. También con el rebote se ha recuperado, por el momento, la directriz de avance cedida. Después de estos niveles tenemos los mínimos de agosto, sobre los 1.905-1.900 puntos como siguiente referencia. Si pierde estos niveles volverían las dudas sobre la fortaleza de la tendencia, ya que ahora está en estos niveles la proyección de la media móvil de 200 sesiones, en los 1.900 puntos. Ya por debajo los 1.850 puntos y los 1.800 como zonas para marcar posibles entradas en lateral, a medio plazo, que se confirmarían con la pérdida de los mínimos anuales, en torno a los 1.750 puntos. El sesgo negativo para el lateral, con la búsqueda de los 1.650-1.600 puntos, que nos marcaría la entrada en fase de corrección que, por el momento, sigue presentando la menor probabilidad de ocurrencia.

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El Ibex35 consiguió recuperar una parte de las pérdidas de la sesión anterior, que le permitieron, al cierre, recuperar los 10.500 puntos, pero no sin pasar por el momento de apuros en los que se aproximó a la zona de mínimos de la jornada anterior. El mejor cierre americano frena por el la búsqueda de la directriz principal y permite la recuperación de la media móvil de 200 sesiones. Los osciladores de corto plazo se han colocado en la zona de sobreventa, con posible indicios de giro, que ayudarían a mantener el soporte. Acabó la sesión con un retroceso del 3,12%, para cerrar en los 10.418,10 puntos.

Para validar el intento de rebote ajustamos la primera resistencia en los 10.550 puntos y, después, los 10.700 puntos de la clavicular del patrón, que se están atacando en al jornada de hoy. Después, vuelta de nuevo a los 10.900-11.000 puntos. Y sigue pendiente la superación consistente del primer objetivo de resistencia de los 11.100 puntos, para atacar con éxito la siguiente referencia la zona de los 11.250 puntos y los máximos anuales. Si supera esta zona, aún estaría en condiciones de cumplir el objetivo del patrón de vuelta mayor, que sigue vigente y que acaba su proyección entre lo 12.000-12.500 puntos. Si no, cabe la posibilidad de aparición de un posible doble techo mayor, que provocaría un cambio de ajustes de las probabilidades de los escenarios, pero en tanto ello no ocurra, mantenemos, de momento, como escenario aún vigente, a medio plazo, con mayor probabilidad la continuidad de los avances.

Mantenemos como primer soporte ahora la referencia de los 10.400-10.300 puntos, que quedaban como objetivo del patrón del doble techo menor. Y a corto plazo, con la recuperada referencia de apoyo de la media móvil de 200 sesiones, sobre los 10.471 puntos. Se aproximó a la proyección de la actual directriz de avance, que se ha ajustado y se sitúa por encima de los 10.380 puntos. El nivel clave de los 10.000-9.900 puntos marcaría un nuevo mínimo decreciente de perderse, y supone la entrada en un escenario lateral, con sesgo correctivo, hasta la zona de los 9.200 puntos. Por debajo presiones correctivas sí que amenazarían la entrada en fase de retroceso, a medio plazo, que se vería confirmada con la pérdida de los 8.000 puntos. Pero, por ahora, seguimos otorgando muy bajas probabilidades a este escenario y sólo comenzarían a valorarse de forma más seria, cediendo los 10.000 puntos.

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