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Ibex: ¿Dónde nos escondemos?

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Lo ha vuelto a hacer. Donald Trump ha encontrado la gallina de los huevos de oro y pretende exprimirla país por país en forma de imposición de aranceles a la importación.

Primero le tocó a China, el país del cual importa más y ahora ha ido directamente a la yugular del segundo: México. Así que supongo que andarán muy preocupados en Canadá ya que es el tercer país del que más importan. Luego tenemos a Japón y como quinto país Alemania.

Y es que Donald Trump parece estar dispuesto a todo para conseguir la reelección y ahora quiere poner un arancel del 5 por ciento que se irá incrementando hasta el 25 si México no pone freno a la inmigración que sufre EE.UU. de mexicanos. Habrá que estar muy atentos a la respuesta del país a donde más exportaciones realizan EE.UU. porque el condicionante para frenar esta escalada de aranceles parece de difícil obtención.

Así que tememos a todos los mercados europeos bajando a la par que los futuros estadounidenses. El peso mexicano se deja más de un 2 por ciento, el BBVA sufriendo más que nadie en el IBEX por su exposición a México y a China dispuesta a hacer frente a los EE.UU. restringiendo las exportaciones de tierras raras.

Este no parece el mejor panorama para tener expuesto el dinero en el mercado de valores. Máxime cuando los mercados estadounidenses han dejado una figura de techo en forma de Hombro Cabeza Hombro que nos va a mandar cuanto menos un 5 por ciento a la baja.

Vemos al oro volver a acercarse a los 1.300 dólares pero todavía no estamos en unos niveles de inflación óptimos para que pueda hacer su trabajo. Tiempo habrá que sacarle una buena tajada al oro cuando rompa los 1.400 dólares. Pero de momento, ese sería el mejor escenario probable si las cosas se ponen tensas y la inflación todavía no hace acto de presencia.

Este comentario sirve aunque con matices para la plata. Otro activo en el que sentarse cuando el oro nos diga alto y claro que vuelve para explotar al alza.

Luego tenemos al franco suizo, que funcionó muy bien en la última crisis del 2008, pero su rentabilidad negativa del bono a 10 años en el 0,50 echa atrás al inversor particular. Y hace bien, porque siempre es mejor abrirse una cuenta corriente en dólares estadounidenses y pescar algo de rentabilidad.

Aunque lo más sensato parece que es aparcar parte de nuestro dinero en el bono estadounidense a 10 años que paga un 2,22 por ciento. Además, el mercado descuenta hasta tres bajadas de tipos este año por parte de la FED lo que hará más atractivos los bonos y que podemos salir a precios de mercado cuando queramos.

Por eso, está entrando tanto dinero en bonos estadounidenses.

Y esto no es todo, también tenemos a nuestro favor la fortaleza de la divisa, que mientras se demuestre lo contrario, continúa depreciándose y llevará al cambio EURUSD a los 1,07. 


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