Fibonacci. Las claves para utilizarlo correctamente en el trading

Los niveles de Fibonacci son efectivos y seguirlos puede dar alegrías a los traders, pero conviene conocer bien su funcionamiento

Fibonacci, Leonardo Pisano, número Fi, proporción áurea… no son solo seudónimos, nombres, cifras o cánones de belleza, también representan una herramienta de análisis técnico muy potente.

Este artículo no pretende ser una tesis histórica sobre un «factor» que forma parte de la naturaleza (pipas de girasol, huracanes o abejas) y en la fabricación artificial (desde televisores al busto de Nefertiti), pero sí es necesaria una breve introducción sobre la secuencia de números que dan lugar al famoso número áure: 1,618.

Todo empieza con una serie de nacimientos de camadas de conejos estudiada por un matemático italiano conocido como Fibonacci. Dicha secuencia (infinita) es la siguiente: 0-1-1-2-3-5-8-13-21-34-55-89-144-233…

¿Sabéis cuál es el siguiente? Simplemente hay que sumar el último número por su antecesor, así 1+0=1; 1+1= 2; 2+1=3; 3+2=5… 144+89=233… y por lo tanto 233+144= 377.

Aún así, todavía no hemos obtenido el número áureo, pero también es simple, solo hay que dividir un número por su antecesor: 233/144= 1,618. O lo que le sonará más a los analistas técnicos: un número por su seguidor: 144/233= 0,618. 

Otros porcentajes de retrocesos que se plasman en los gráficos pueden ser el 38,2 (dividir un número por el que está situado dos puestos por detrás) o 23,60 (hacer lo propio con el que está tres puestos retrasado).

Nótese que no se habla del 50 por ciento: aunque la mayoría de plataformas lo utilizan por defecto y, en muchos casos es útil, no es propiamente un número de Fibonacci.

Utilidad en los gráficos

Estos porcentajes son útiles para la bolsa, algo lógico: Si Fibonacci está en la naturaleza y los humanos formamos parte de ella, lo utilizamos para construir, pintar, diseñar y, por qué no, para buscar movimientos «naturales» en las cotizaciones.

Publicidad

La teoría nos dice que cuando se acaba una tendencia, ya sea alcista o bajista, la cotización va retrocediendo (por ejemplo tras una tendencia bajista, el retroceso es una subida de la cotización) hasta alcanzar el 61,80 por ciento del recorrido de la misma, con un posible freno en el 38,20 por ciento o en el 50 (o en el 23,60…).

Por lo tanto, cuando el retroceso se produce tras una tendencia bajista nos aparecen nuevas resistencias, y se crearán nuevos soportes cuando se estudia tras una tendencia alcista. La simplicidad de los soportes y las resistencias vuelve a funcionar en estos nuevos niveles.

Bajada y remontada de Acerinox a través de Fibonacci
Gra´fico 1. Bajada y remontada de Acerinox a través de Fibonacci

Veamos el gráfico 1: la cotización de Acerinox bajó desde octubre de 2018 hasta agosto de 2019. En ese momento comenzó su remontada y Fibonacci nos marcaba tres resistencias: la primera, en el 38,20 por ciento de esa tendencia ya funcionó y el valor retrocedió prácticamente a mínimos (quien quiera ser muy purista verá que no coinciden realmente los puntos).

Al segundo intento sí los rompe, e incluso perfora sin problema los 50. A partir de este momento se forma un canal en la cotización de esta acción que «casualmente» le lleve durante tres meses (a día de hoy) entre el 50 y el 61,80 por ciento. Por lo tanto, se cumple un principio de los soportes y resistencias: cuando un soporte se pierde pasa a ser resistencia y viceversa.

Búsqueda de niveles de Fibonacci en Acerinox
Gráfico 2. Búsqueda de niveles de Fibonacci en Acerinox

En el gráfico 2 se muestra cómo se buscan niveles de Fibonacci en un retroceso de una tendencia alcista y, por tanto, aparecen nuevos soportes. En este caso, el que funciona casi a la perfección es el 61,80 por ciento.

Sin obviar que tras el primer rebote en este nuevo soporte el 38,20 por ciento (que no había ejercido su «labor» de soporte) ha funcionado como resistencia. Incluso, entre ambos dobles suelos, el 50 por ciento, que tampoco había sido efectivo, lo es en segunda instancia.

Útiles para cualquier tipo de activo

Como casi todas las herramientas de análisis gráfico, los retrocesos de Fibonacci son útiles en cualquier tipo de activo (aquí se han puesto como ejemplo un índice y una acción, pero también se puede trabajar en divisas o materia prima) y en cualquier espacio temporal (diario, semanal, intradiario…).

Tampoco se pueden olvidar tendencias antiguas pasadas aunque sean muy lejanas en el tiempo: en el gráfico uno se buscan retrocesos de un movimiento ocurrido algunas semanas antes, sin embargo en el segundo la tendencia que ha marcado los Fibos dura desde 2012 hasta 2015.

Incluso, funcionan los niveles de soporte y resistencia en 2019, tres años después a los movimientos comentados. Sí, Fibonacci es efectivo y seguirlo puede dar alegrías a los traders. Sin embargo no hay herramienta cien 100 por 100 perfecta y ésta tiene varias pegas que hay que contrarrestar para intentar tener éxito a largo plazo:

1. No hay que tomárselo como dogma de fe: Aunque tiene parte de magia, romanticismo, misterio o lo que se quiera llamar, no es infalible. Una solución (que tampoco será 100 por 100 efectiva) es buscar confirmaciones.

Una de ellas puede ser temporal, es decir buscar cierta consolidación o algún ‘pull-back’ sobre la línea de retroceso. Otra puede ser complementarlo con otro análisis: en los dos gráficos usados como ejemplo se aprecia cómo coincide con soportes y resistencias en precios, con medias móviles o con velas de cambio de tendencia.

2. No hay que pintar demasiados retrocesos: Tener un gráfico «limpio», además de permitir trabajar con orden, nos elimina señales falsas. Realmente se pueden pintar tantos Fibos como minitendencias haya, así que hay que tener cuidado. 

3. Dibujar únicamente los que cumplan con los objetivos de rentabilidad y riesgo: Es un aviso muy ligado al anterior. Por ejemplo, quien opere en swing trading no se debería marcar retrocesos con huecos menores al 4-5 por ciento entre niveles. Sin embargo, sí podría marcar los que estén muy separados, siempre que la cotización del activo esté cerca.

4. No hay que darles demasiada importancia: Un trader no se puede permitir que un retroceso, especialmente en niveles de 38,20 o 50 por ciento les impida hacer una operación. Quien tenga varias señales de compra o venta y haya un nivel de Fibonacci cercano, no debe anularse por defecto.

En muchos gráficos aparecen señales contradictorias, cada uno tiene que valorar el peso de cada una de ellas. En definitiva, gracias a Fibonacci aparecen nuevos soportes y nuevas resistencias donde comprar y vender en base a los principios básicos de estos. 

Luis García Langa, director de corredordefondos.com

En portada

Noticias de