El interés del bono estadounidense a diez años ha rebasado hoy la barrera del 3,20% y ello ha provocado que los rendimientos de todos los títulos de deuda se muevan al alza, sobre todo los de los mercados emergentes. Aunque este movimiento ha podido favorecer a los bancos, en términos generales, todos los índices de renta variable han terminado a la baja.