El selectivo español volvió a las andadas y registró el peor comportamiento de toda Europa en otra jornada clave de la crisis política. En cambio, la deuda española siguió el mismo camino que la del resto del Viejo Continente y su rendimiento retrocedió, con lo que la prima de riesgo se mantuvo en los 120 puntos básicos. En el mercado de divisas, el euro dio un pequeño paso atrás.