El discurso de Mario Draghi encendió al euro y también los tipos de los bonos. Ello ayudó a las cotizaciones de los bancos, pero no al resto del mercado. De ahí que el indicador español, que durante gran parte del día se movió cómodamente por encima de los 10.600 puntos, en la última parte de la sesión no fue capaz de sostenerlos.