El IPC da un respiro, pero la inflación subyacente sigue disparada

El IPC baja cuatro décimas en agosto, hasta el 10,4%, pero la inflación subyacente repunta tres décimas hasta el 6,4%

La inflación ha dado un leve respiro en agosto, al caer cuatro décimas hasta el 10,4 por ciento, una cifra por debajo de las previsiones de las firmas financieras.

Así lo recoge el dato adelantado publicado por el INE que también refleja una escalada de la inflación subyacente (que no tiene en cuenta los alimentos no elaborados ni los productos energéticos) de tres décimas, hasta el 6,4 por ciento.

Hay que remontarse a enero de 1993 para ver a la inflación subyacente en unos niveles tan elevados.

Bajan los precios de los carburantes

Este descenso de la inflación se debe, principalmente, a la bajada de los precios de los carburantes, que subieron en agosto de 2021 y, en menor medida, al descenso de los combustibles líquidos, mayor que el registrado el año anterior.

En el lado de las subidas destaca el incremento de los precios, entre otros, de la electricidad, alimentación, restauración y paquetes turísticos.

Los precios de consumo registran en agosto una tasa del 0,1 por ciento respecto a julio, según el indicador adelantado del IPC que tendrá que confirmarse a mediados de septiembre.

En agosto, la tasa de variación anual estimada del IPCA se sitúa en el 10,3 por ciento, cuatro décimas inferior a la registrada el mes anterior. Por su parte, su variación mensual estimada es del 0,1 por ciento.

En cualquier caso, y a la espera del dato definitivo, la inflación española sigue instalada por tercer mes consecutivo por encima del 10 por ciento.

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