Facebook: la red social se repone de su traspié y saca músculo

El escándalo de Cambridge Analytica ya es historia. Sus últimos resultados y la buena acogida por el mercado y los analistas lo ratifican.

En parte, la mala acogida a los resultados de Google fue culpa de Facebook, porque, como apunta Miriam Fernández, de Ibercaja Gestión, parece estar siendo capaz de tomar una mayor proporción de la tarta publicitaria en internet, lo que implica que está sabiendo monetizar muy bien su actividad. Y, sobre todo, que ha sido capaz de superar los problemas que saltaron hace poco más de un año, cuando trascendió que la consultora política Cambridge Analytica había adquirido información de cincuenta millones de cuentas de la red social y que usó para las elecciones presidenciales americanas que ganó Donald Trump. 

Esta cuestión hizo que saltaran temores por dos frentes: por un lado, hubo miedo a la caída de usuarios por sus suspicacias respecto a lo que la empresa estaba haciendo con sus datos. Y, efectivamente, según explica Flavio Muñoz, de Andromeda Capital Value, se ha podido constatar en los países desarrollados un descenso del tráfico, aunque, a cambio, la plataforma está incrementando su número de usuarios en los países emergentes.
La otra cuestión que suscitó incertidumbres alrededor de Facebook fue la posibilidad de un endurecimiento regulatorio. Pero, a juicio de Muñoz, la compañía fundada por Marck Zuckerberg tiene más músculo que otras empresas más pequeñas del sector o que quieran saltar a la palestra, que posiblemente no podrían asumir los costes que comporta el cumplimiento de nuevos estándares de privacidad. Así se pone coto a una de las posibles vulnerabilidades de Facebook: su posible sustitución por una nueva red social que se ponga de moda. Ante ello, la firma tiene como vacuna, no sólo sus mayores recursos, sino también la compra de la red que ahora es más popular entre los jóvenes: Instagram.

En cuanto a la regulación, según trascendía en los primeros días del mes de mayo, Facebook está cerca de llegar a un acuerdo con los reguladores estadounidenses que elevará la responsabilidad del consejo de administración de Facebook respecto a la vigilancia de la privacidad de los usuarios. Expertos en publicidad comentaron a Bloomberg que el principal reto es incrementar la responsabilidad del propio Zuckerberg, que es fundador, presidente y consejero delegado de la compañía, cuenta con un 5 por ciento de las acciones 'A', pero con un 60 por ciento de los derechos de voto dado su control del 80 por ciento de las acciones 'B', con más poder 'político'. 

A este lado del Atlántico, la compañía se enfrentará a la prueba de fuego de las elecciones europeas. Con vistas a esta cita, la firma estableció nuevas normas a partir del pasado marzo para evitar fenómenos como de los que se le ha acusado: que fue la plataforma usada por Rusia para interferir en las elecciones americanas. Cualquiera que desee poner un anuncio en relación con los próximos comicios al Parlamento europeo tendrá que demostrar que reside en el país en que quiere publicitarse. Aunque ahora los políticos dicen que se ha ido demasiado lejos: las familias políticas hacen campañas que a veces van más allá de las fronteras nacionales: no en vano, la UE está formada por casi una treintena de países.

Subidas de precios objetivos 

Sea como sea, los analistas en general ven a la compañía ahora con mejores ojos. Desde su presentación de resultados, el precio objetivo medio que le da el consenso ha pasado desde los 198 dólares por acción hasta superar los 220 (antes del escándalo de Cambridge Analytica, en la primavera de 2018, se cambiaba por 217 dólares, frente a los actuales 190). Para los expertos de RBC Capital Markets, el valor podría asistir a un periodo de expansión de múltiplos, dado que los peores temores sobre ella parece que no se han hecho realidad. Al menos, de momento. Es una de las firmas más optimistas, al situar su precio objetivo en los 250 dólares. 

Brian Nowak, de Morgan Stanley, sintetiza los factores favorables de la empresa: está mostrando su habilidad de monetizar su antiguo modelo de negocio (las listas de noticias o de actualizaciones de Facebook) y de complementarlo con el nuevo (las 'stories' de Instagram). Eric Sheridan, de UBS, destaca sobre todo el segundo, dado el enorme enganche de los usuarios y su crecimiento de ingresos.

Publicidad
En portada

Noticias de