El Ibex salva los 8.500 del miedo americano

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La semana termina con un terrible tono en los mercados. No sólo porque China cerraba por la mañana con pérdidas de más de un 3% en sus principales índices de Shanghai y Shenzhen. También porque el petróleo se vino abajo tras el rebote del jueves. El barril de Brent, de referencia en Europa, retrocedía al cierre de la sesión un 4,64%, para colocarse en los 29,59 dólares, mientras que el de West Texas caía un 4,5%, hasta los 29,79 dólares. Y, además, porque la agenda económica de la sesión no acompañó en Estados Unidos. El mercado ha asumido que el sector industrial está muy débil, en recesión, desde hace tiempo. Así se ratificó ayer con más referencias. Por ejemplo, con el resultado la encuesta manufacturera de Nueva York cayó desde los -6,21 puntos hasta los -19,37 puntos en enero, cuando los expertos esperaban que se colocara en los -4 puntos. También, con el dato de producción industrial, que cayó un 0,4% en diciembre, el doble de lo anticipado, después de haberse revisado a la baja las cifras del mes anterior desde el -0,6% hasta el -0,9%, y acompañado de una reducción del porcentaje de capacidad instalada en uso desde el 76,9% hasta el 76,5%. 

Lo que pudo asustar más fue el mal dato de ventas minoristas del país correspondiente al mes de diciembre y que ratificó que 2015 fue el peor ejercicio desde 2009. Ello, debido a una caída del 0,1% en el último mes del año. Estaba previsto, pero quizás no gustó que sin automóviles y sin gasolina, las cifras se colocaran por debajo de lo estimado por los analistas. Además, generó decepción que los consumidores no gastaran más ahora que en los bolsillos tienen más dinero gracias a la caída del precio de los combustibles. Este dato macro, además, venía acompañado por otro micro: Walmart anunció que planea cerrar 269 tiendas. Walmart es el mayor empleador privado en Estados Unidos y, de ese total de clausuras, 154 corresponden a establecimientos en Estados Unidos. Y algunos analistas consideran que no son suficientes. 

La publicación después del índice de confianza del consumidor americano que elabora la Universidad de Michigan, que superó expectativas al subir de los 92,6 hasta los 93,3 puntos y marcar máximos de siete meses, no fue capaz de reconducir las pérdidas. El mercado se está poniendo en lo peor, en que la economía americana se deteriore con fuerza. 

Y, por el momento, los resultados empresariales no están sirviendo para poner un dique de contención a las caídas. Citi, que presentó hoy sus cuentas, sufría una caída del 7,2% al cierre, debido a que algunos analistas consideraban que parte de sus beneficios proceden de factores irrepetibles. 

Al cierre de la sesión europea, el Nasdaq caía más de un 3%; el Dow Jones, un 2,40%; y el S&P 500, alrededor de un 2,20%. En este último indicador hay que vigilar el nivel de los 1.900 y, tras haberse perdido, el de los 1.800 puntos. La perforación de esta cota puede ser muy peligrosa desde el punto de vista técnico. Y ya ronda los 1.880 puntos. Las ventas en Estados Unidos también se pudieron acelerar porque el lunes la Bolsa de Nueva York cierra por la festividad del Martin Luther King y quizás los inversores no quieren quedarse dentro del mercado ante un largo fin de semana.

Las fuertes pérdidas de Wall Street provocaron que los descensos con que habían amanecido las Bolsas europeas se incrementaran con fuerza. Al cierre, el selectivo español retrocedía un 2,78%, para dar un último cambio en los 8.543,70 puntos. El selectivo logró salvar los 8.500 puntos que llegaron a estar en peligro poco antes del cierre de la jornada. Las pérdidas en otras plazas europeas fueron incluso peores: el PSI-20 de Lisboa se dejó un 3,78%, mientras que el Ftse Mib de Milán se dejó un 3,07%. El Dax alemán cayó algo más de un 2,5% y el Cac 40 francés, un 2,38%. El Ftse 100 británico, por su parte, se dejó un 1,93%. 

La semana, con ello, cierra con una caída del 4,10% en el Ibex-35 y de más de un 3% en el caso del Dax alemán y el Ftse Mib de Milán. El Cac 40 francés se dejó un 2,85%. En el año, los recortes superan el 11% en el Dax alemán y el 10% en el Ibex-35 y el Ftse Mib de Milán, mientras que en el Cac 40 francés rondan el 9,2%. 

Ninguna compañía del Ibex-35 esquiva los recortes

Ningún valor del Ibex-35 logró salvarse de los recortes en la jornada de hoy. OHL fue el peor, con un recorte del 8,36%. Después se colocó ArcelorMittal, con una caída del 7,41%. Sacyr fue el tercer valor más castigado, con un retroceso del del 6,35%. Gamesa, FCC y Acerinox perdieron más de cinco puntos porcentuales. Entre los grandes valores, el peor fue Repsol, con un descenso del 4,80%. Después, BBVA, que se dejó un 3,83%. Santander, por su parte, perdió un 2,70% y Telefónica, un 2,36%. 

El mejor fue Ferrovial, con una caída del 0,86%. A partir de ahí, todos los valores se dejaron más de un punto porcentual, empezando con Bankinter, y Dia, que se dejaron un 1,02% y un 1,04%, respectivamente. Red Eléctrica, Iberdrola y Enagás fueron las otras compañías que perdieron más de un 1%. A partir de ahí, el resto de empresas se dejaron más de dos puntos porcentuales. 

En el Índice General de la Bolsa de Madrid, sólo cinco valores esquivaron los descensos: Prisa, Fersa, Ercrós, Euskaltel y Prim. En negativo, el peor fue Inmobiliaria del Sur, que perdió un 8,86%, con lo que fue el único valor que superó en descensos a OHL. 

En la semana, dentro del Ibex-35, sólo Indra y el Sabadell se salvan de los recortes, con revalorizaciones de un 7,5% y un 2,75%, respectivamente. En negativo, Acerinox, Gamesa, ArcelorMittal y ACS han acumulado pérdidas de alrededor de un 10% en las cinco últimas sesiones. 

El dinero, hacia los refugios

El dinero que salió de las Bolsas huyó a la renta fija. Los rendimientos de los títulos de deuda cayeron con fuerza. El de los bonos españoles a diez años, desde el 1,80% hasta el 1,73%. El de los italianos, desde el 1,59% hasta el 1,55%. El de los alemanes, desde el 0,51% hasta el 0,47%. La prima de riesgo de España, con ello, se estrechó desde los 129 hasta los 126 puntos básicos. 

En Estados Unidos, la rentabilidad del diez años bajaba desde el 2,09% hasta el 2,02%. 

También entró dinero en el oro: el precio de la onza subió un 1%, hasta los 1.089 dólares.

En el mercado de divisas, sólo el yen logró apreciarse con respecto al euro. Con respecto al dólar, también lo hicieron el euro, la corona danesa y el franco suizo. 

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