El Ibex-35 pierde los 9.200 por la presión italiana y pese al apoyo de Brasil

El Ibex-35 cayó por debajo de los 9.200 puntos por la mínima. Lo hizo mejor que el resto de indicadores del Viejo Continente, que se veían presionados por Italia y por la guerra comercial.

Sesión muy negativa en los mercados de renta variable a nivel mundial, a excepción de en Brasil, donde la victoria del ultraderechista Jair Bolsonaro en la primera vuelta ha llevado a que el Bovespa arrancara la sesión con ganancias de más de un 7% y al cierre de las plazas del Viejo Continente registrara avances de más de un 6%. El mercado premia la agenda liberal en lo económico de Bolsonaro, con su defensa de las privatizaciones y de la reforma de las pensiones, y pasa por alto su autoritarismo, su xenofobia y su machismo. Algunos expertos creen que los inversores celebran que haya aumentado la probabilidad de su victoria en la segunda vuelta, que se celebrará el último domingo de octubre, y se haya reducido la probabilidad de triunfo de Haddad, el líder del Partido de los Trabajadores, que tenía un programa más social y menos pro-mercado. El real brasileño, mientras tanto, sube un 1,88% y es, prácticamente, la única moneda emergente que se aprecia hoy contra el dólar, frente a los descensos que sufren el renminbi chino o el rand sudafricano, ambos con pérdidas de un 0,89% y de un 0,70%, respectivamente. 

En el Viejo Continente, el peor indicador ha sido el italiano, que se ha dejado un 2,43%. El vicepresidente de Italia y líder del Movimiento Cinco Estrellas, Luigi di Maio, no se muestra partidario de aflojar el desafío presupuestario, puesto que argumenta que en las elecciones al Parlamento europeo del próximo año habrá una victoria de las fuerzas políticas partidarias de flexibilizar las normas fiscales de la Unión Europea. El co-vicepresidente italiano y líder de la ultraderechista Lega, Matteo Salvini, por su parte, en un acto en el que también participaba Marine Le Pen, afirmaba, en línea con Di Maio, que en los próximos comicios europeos se verá quiénes defienden la creación de empleo y quiénes están más preocupados por imponer austeridad, como Juncker. 

El Ibex-35 cerró la sesión con un recorte del 0,59%, para dar un último cambio en los 9.199,2 puntos

El selectivo español pudo haberlo hecho peor sin la contribución de algunos de los grandes valores. Entre ellos, el mejor fue BBVA, que subió un 1,01%; mientras, Telefónica se anotó un 0,84%; el Santander, un 0,39%; e Iberdrola, un 0,35%. Santander y Telefónica pudieron contar con el apoyo de Brasil y de su real brasileño después de las elecciones, dado que son compañías con negocios muy importantes en el país latinoamericano. 

Aunque Red Eléctrica fue el mejor valor de todos, con un avance del 1,24%. También en verde Acciona y Enagás, con subidas de alrededor de un 0,95%. Además, al alza terminaron Ferrovial, Colonial, Aena, Iberdrola, Merlin Properties y Naturgy.

En rojo, Grifols fue el peor, con un recorte del 4,22%, después de una rebaja de recomendación de Deutsche Bank. A continuación se colocaron Amadeus y Cie Automotive, que retrocedieron un 3,73% y un 3,15%, respectivamente. Después, Siemens Gamesa, que se dejó un 2,39%. 

El PSI-20 de Lisboa lo hizo peor que el índice español, al retroceder un 1,55%, mientras que el Dax alemán perdió un 1,36%, y el Cac 40 francés, un 1,10%. 

Deterioro en la deuda italiana

La rentabilidad del bono italiano a diez años pasó del 3,42% hasta el 3,56%, su nivel más alto desde 2014. Mientras, la prima de riesgo de Italia superaba los 300 puntos básicos. Llegó en algún momento de la sesión a los 305, con lo que marcaba máximos anuales y también desde el año 2013. 

El movimiento en la deuda italiana tuvo una pequeña réplica en España y en Portugal: el rendimiento de los títulos españoles a diez años subió desde el 1,57% hasta el 1,59%, mientras que el de sus comparables lusos avanzó desde el 1,93% hasta el 1,96%. 

La prima de riesgo de España rondaba al cierre de la sesión los 105 puntos básicos y la de Portugal, los 143 puntos. 

Aflojaba, en cambio, el interés de los títulos alemanes a diez años, después de la fuerte subida de la semana pasada: retrocedía desde el 0,57% hasta el 0,54%. 

El mercado de bonos americano no operaba hoy por festivo. El viernes su diez años acababa la sesión en el 3,23%, máximos desde 2011, tras un buen informe de empleo en Estados Unidos. 

La crisis italiana, que no amaina, pesó contra el euro. Al cierre de la sesión europea, cedía un 0,43% frente al billete verde, para colocarse en 1,1474 unidades. 

En Estados Unidos los índices también caían. Ello, después de un encuentro entre el secretario de Estado, Michael Pompeo, y funcionarios chinos sobre la guerra comercial. Por la mañana, los indicadores chinos sufrieron un fuerte recorte: el CSI 300 se hundió un 4,30%. Esto último, posiblemente, además de por los miedos comerciales, por una decisión de las autoridades de bajar el valor de la moneda, que llevó a que los inversores internacionales retiraran 1.400 millones de dólares de las acciones chinas. Alicia Levine, de BNY Investment Management, declaraba en Bloomberg: "Lo que realmente me preocupa no es el efecto real de la guerra comercial, sino las repercusiones. Lo hemos visto hoy: la divisa china se deprecia como resultado de esto, y si la confrontación comercial continúa, se depreciará más y creará toda una serie de problemas para la economía global". 

En portada

Noticias de 

Si esta noticia ha sido útil para ti,
apúntate a nuestros boletines
¡No te decepcionaremos!

También en nuestro canal de Whatsapp