El Ibex-35, ante el dilema entre atreverse con los 11.000 o replegarse

El selectivo español se ha parado en los últimos días, pero los expertos creen que los descensos son para tomar posiciones

bolsaMadrid

Qué va a pasar con el Ibex-35 tras haber tocado los 10.800 puntos, tras acumular en el año una revalorización del 15%, y después de haber registrado algunas sesiones complicadas arrastrado por el sector financiero?, ¿se aproxima una corrección o es una mera toma de beneficios sin importancia para continuar al alza? Busquemos pistas primero en los niveles. Luis Lorenzo, analista de Dif Broker, comenta que el selectivo cuenta con dos resistencias muy importantes por arriba: la más cercana, la de los 10.800 puntos y, a continuación, la de los 11.000, tanto porque son números redondos como porque constituye un nivel que fue importante en ejercicios anteriores. Pero el problema del selectivo español reside en esas resistencias y también en que se ha dejado deberes en el camino alcista que acumula: cerrar los huecos en los 9.600 puntos, los 10.000 y en el entorno de los 10.500. ¿Qué significa esto? Que hubo sesiones en las que el selectivo registró una apertura a muchísima distancia del cierre de las anteriores. La última ocasión tuvo lugar el pasado lunes: el resultado de las elecciones francesas ocasionó tal entusiasmo que el selectivo había cerrado el viernes en los 10.377 puntos y el lunes arrancó en los 10.700 puntos. 

En esta circunstancia reside la clave de lo que vaya a suceder próximamente en el mercado, a juicio de Eduardo Bolinches, de Bolsacash: una primera señal de debilidad del mercado sería que el selectivo perdiera el nivel que supone el ecuador de esa vela bajista, es decir, los 10.640 puntos. Ello podría llevar al indicador a los 10.525 puntos, que corresponde al nivel máximo marcado el 7 de abril. De perderse esa cota, el índice podría regresar a los 10.200 puntos. Su pérdida sería una tercera alarma de corrección. 

Para Óscar Germade, de BNP Paribas Personal Investors, el nivel importante de referencia se encuentra en los 10.377 puntos, justo el cierre del viernes previo a las elecciones francesas. Y otra zona de control relevante se situaría en los 10.000 puntos. De acuerdo con Roberto Moro, de Apta Negocios, mientras aguante por encima de los 10.390 puntos, se pueden seguir manteniendo las posiciones. En su opinión, aunque pueda haber una corrección a corto plazo, al conjunto de los mercados les puede quedar aún «una subidita» por delante. Si ahora lo que aconsejaría sería conservar las inversiones, en el caso en que el Dax alemán supere los 12.630 puntos y el Cac 40 rebase los 5.350 puntos, la recomendación sería acumular. Comenta que, en ese caso, los índices podrían tener un potencial adicional de entre un 6% y un 8%. 

Sí, los índices internacionales pueden dar muchas pistas. Así, los indicadores estadounidenses, por el momento, siguen dando buenas señales: los dos Nasdaq, que son los índices que han liderado los movimientos alcistas desde 2009, están disparados. Y también el Russell 2000, el índice en el que cotizan las pequeñas y medianas compañías americanas, se encuentra en máximos históricos. Avisa ante posibles correcciones: el Nasdaq tiene que mantenerse sobre los 5.440 puntos para que el resto de indicadores continúen al alza. 

Vender parte de la inversión

Si Moro comenta que éste es momento de mantener posiciones, de acuerdo con Luis Lorenzo, éstos son niveles en los que puede convenir recoger algo de la posición, un tercio, por ejemplo, con objeto de tener liquidez y entrar en niveles más bajos, que podrían ser bien los 10.500 puntos, bien los 10.200 puntos, con objetivos en los 11.000 puntos, no mucho más allá, porque cree que el verano va a ser un periodo para consolidar los avances, no para plantearse aspiraciones más ambiciosas. Pero no recomienda entrar cerca de los máximos más recientes: «Es cierto que se puede ganar un 5% más, pero también se corre el riesgo de quedarse colgado en una cota elevada», señala Lorenzo. 

Natalia Aguirre, de Renta 4, es de la misma opinión: «No recomendamos salir de Bolsa, pero sí recoger algo de beneficios para tener una reserva de liquidez y aprovechar los mejores precios. También se puede rotar la cartera vendiendo acciones que han subido para entrar en compañías castigadas o aprovechando la posibilidad de que vayan a presentar buenos resultados», explica. 

Daniel Pingarrón, de IG, apunta que cualquier corrección (no una pequeña bajada, sino una caída de alrededor de un 5%) sería para comprar. No precisa si la caída será la que podría haber comenzado ya desde los 10.800 o si puede producirse desde niveles más altos. 

Germade coincide en que, de haber recortes, serían para comprar. Y establece un objetivo similar al de Lorenzo: los 11.000 puntos, o quizás los 11.250 puntos, que son los niveles máximos del año 2014. Álex Fusté, de Andbank, sitúa el objetivo del Ibex-35 para el cierre de año en los 11.058 puntos. 

Pero, más allá de los niveles técnicos que tienen su utilidad debido a que son muchos los inversores que los utilizan, por lo que se convierten en profecías autocumplicas, hay que tomar en consideración también las muchas cuestiones que el mercado tiene sobre la mesa. Para empezar, si bien en la última semana los inversores han celebrado el resultado de las elecciones francesas, por delante está pendiente aún la segunda vuelta y las elecciones parlamentarias, porque incluso una victoria de Emmanuel Macron puede enfrentarse a un poder legislativo fragmentado que le impida llevar a cabo las reformas pro-mercado que quiere sacar adelante. Además, ha venido a enturbiar un poco el ambiente (o a enfriar el mercado) el esbozo del plan fiscal de Donald Trump. Si bien ese plan ha respondido más o menos a lo prometido, «Trump propone, no dispone», como señala Natalia Aguirre, y es difícil que salga adelante tal y como está planteado, debido a que gran parte de la Cámara considera que puede elevar mucho el déficit americano. Además, como apunta Aguirre, «el mercado ha descontado en estos meses muchas cosas y muy deprisa» y aún hay cuestiones pendientes, tales como el plan de infraestructuras o la rebaja tributaria para la repatriación de beneficios. También, es una incógnita que la bajada de impuestos impulse la inversión o sólo las recompras de acciones. 

La controversia de Trump

Para Daniel Pingarrón, el problema estuvo en que no aclaró nada, cuando pudo hacerlo. El documento apenas contaba con 233 palabras. Además, en su contra cuenta con que algunos de sus planes no han salido adelante, como las deportaciones, la reforma sanitaria o el muro. «Ha demostrado que su poder legislativo es muy escaso», asegura Pingarrón. Desde Nordea, coinciden: su primer gran problema es la falta de detalles y el segundo, que es casi imposible que logre la aprobación en el Congreso. Si la decepción cunde en Wall Street, según Pingarrón, Europa también bajará, aunque menos, porque ahora el Viejo Continente es el destino de moda de las inversiones. Pero, según Nordea, aunque a corto plazo pueda existir tal decepción, a largo plazo se reducen los riesgos de sobrecalentamiento y de la necesidad de una política monetaria agresiva. 

No hay que olvidar tampoco, como señala Aguirre, a los bancos centrales. La reunión del BCE de esta semana no sentó bien al mercado: aunque Draghi resaltó el buen momento de la economía europea, echa en falta una inflación más importante para comenzar a retirar los estímulos, cuando la banca había descontado tipos más altos y mayores márgenes apoyados en ellos. Aunque a partir de junio puede empezar a cambiar el discurso para comenzar a reducir las compras de bonos. Antonio García Pascual, de Barclays, señala que entonces el BCE adoptará un discurso menos acomodaticio que abriría la puerta a subidas del tipo de depósito en 2018. En cuanto a la Fed además de las subidas de tipos (tres en total este año), también podría comenzar a reducir el balance algo más avanzado el año y, como señala Aguirre, el crecimiento del balance y la subida del S&P 500 han sido paralelos. 

Además está la campaña de resultados, ante los que los mercados están más sensibles, debido a las elevadas valoraciones a las que se ha llegado, los niveles hasta de sobrecompra que se han alcanzado, como apunta Germade. 

En todo caso, los expertos señalan que el Ibex-35, pese a que lleva subiendo más que los demás indicadores, continúa siendo el indicador más atractivo: «Es el índice más fuerte y tiene más potencial, además», señala Daniel Pingarrón. Óscar Germade apunta que el momento económico español es mejor que el de otros países, con lo que se justifica que la Bolsa doméstica lo haga mejor que las demás. Para Luis Lorenzo, el potencial está en índices más castigados en la crisis (el Dax alemán está en niveles récord y el Cac ya está en niveles de enero de 2008), como el Ibex y el PSI-20 de Lisboa.

¿Qué valores ven con más atractivo los analistas? 

Para Óscar Germade, las mejores opciones porque combinan un buen aspecto técnico y buenos fundamentales son Técnicas Reunidas, Bankinter, Aena, Mediaset y Mapfre. De acuerdo con Luis Lorenzo, una buena opción sería Inditex, además de IAG, a precios de entre 5,80 y 5,85; así como Telefónica rondando los 10 euros; o Acerinox a 12,50; o Atresmedia a 11 euros; también Iberdrola a 6,3-6,2 euros; y por último, Liberbank o Bankia. 

A Natalia Aguirre, le gustan Cellnex, Dia o Telefónica, mientras que recogería beneficios en Inditex, que está en máximos históricos, o en el sector financiero. 

Roberto Moro, por su parte, apostaría por ACS, Aena, Amadeus, por toda la banca a excepción del Popular, aunque sobre todo por Grifols y por Inditex, además de por Ercrós, sobre los 2,50 euros. Por el contrario, tendría cuidado con Mediaset y con Meliá, o con IAG, a no ser que supere los 6,75 euros.

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