El Ibex-35 aguanta los 10.000 en una sesión de caídas generalizadas
Las noticias que vienen de Estados Unidos sobre la guerra comercial y sobre la distensión con Corea del Norte reducen el optimismo de los últimos días. Además, en la zona euro las referencias económicas han sido decepcionantes. A ello hay que unir la incertidumbre italiana y la caída de la lira turca, que de nuevo vuelve a insuflar dudas sobre el mundo emergente. Como resultado de todo ello, ha sido una jornada generalizada de pérdidas en las Bolsas.
Jornada de descensos generalizados en los mercados de renta variable europeos. El Ibex-35, que llegó a poner en peligro el nivel de los 10.000 puntos (de hecho, marcó mínimos del día a las dos de la tarde en los 9.960 puntos), al final los mantuvo: terminó el día en los 10.025 puntos, lo que supone un recorte del 1,12%.
El peor de todos los indicadores fue el PSI-20 de Lisboa, que se dejó un 1,51%. Después se colocó el Dax alemán, que bajó un 1,47%. El Cac 40 francés y el Ftse Mib de Milán retrocedieron alrededor de un 1,3%.
En el selectivo español, sólo siete valores se salvaron de los recortes. Grifols fue el que más ganó, con una subida del 0,91%, mientras que Técnicas Reunidas se apuntó un 0,68%. Inditex, por su parte, se apuntó un 0,55%. Red Eléctrica, Viscofán y Amadeus completaron la lista de valores en verde. Gas Natural cerró sin cambios.
En negativo, los peores, ArcelorMittal y Repsol, que bajaron un 4,61% y un 4,37%, respectivamente. Después, Acciona, que se dejó un 2,27%, seguido de BBVA, que retrocedió un 2,24%, afectado por la caída de la lira turca. IAG también bajó más de dos puntos porcentuales.
Después, más entidades financieras: Mapfre, Santander y Bankia bajaron entre un 1,9% y un 1,8%, por ese orden.
Con casi todo en contra
Los retrocesos en las Bolsas europeas tuvieron lugar por varias razones. Por un lado, nos encontramos con el cierre en negativo de la sesión del martes en Estados Unidos, debido a las dudas que muestra el presidente Donald Trump respecto a las negociaciones comerciales con China y a las que también manifiesta sobre que finalmente se produzca la reunión con el líder norcoreano el mes que viene. De hecho, esas razones seguían hoy de fondo y explicaban las nuevas caídas que sufría la Bolsa de Nueva York. Y eso que se publicaron buenas referencias macroeconómicas en Estados Unidos esta tarde: los índices de gestores de compras de los sectores servicios y manufacturero superaron las expectativas de los analistas. Pero la aversión al riesgo existente en Estados Unidos cotizó en el bono americano que, en lugar de incrementar su rentabilidad al calor de las buenas referencias macro, la redujo: al cierre de la sesión retrocedía desde el 3,06% hasta el 3%.
A este lado del Atlántico, sólo subían los intereses de los bonos italianos: desde poco más del 2,30% hasta superar otra vez el 2,40%. Ello, aún pendientes del nombramiento del primer ministro italiano que tendría que anunciar pronto el presidente de la República.
La rentabilidad de los bonos portugueses y españoles se mantenía sin cambios en el 1,94% y en el 1,43%, respectivamente. Bajaba, en cambio, el rendimiento de los títulos alemanes desde el 0,55% hasta el 0,49%.
Con la sola bajada de la rentabilidad del bono alemán a diez años se amplió la prima de riesgo de España: de los 88 a los 91 puntos básicos (el lunes llegó a acercarse a los 100 puntos básicos). La de Italia pasó de los 178 hasta los 187 puntos básicos.
Datos económicos regulares en Europa
Se mantiene cierto contagio de Italia al resto de la periferia. Y entra el dinero en los bonos alemanes, tanto porque es el activo sin riesgo en un momento en que hay nerviosismo en el mercado, como porque los datos económicos en la zona euro fueron un poco decepcionantes. El índice de gestores de compras del sector industrial europeo bajó desde los 56,2 hasta los 55,5 puntos, cuando se preveía una mínima caída hasta los 56,1 puntos; el índice de gestores de compras del sector servicios pasó de los 54,7 puntos hasta los 53,9, cuando se esperaba estabilidad. Con ello, el índice compuesto de ambos sectores cayó por sorpresa desde los 55,1 hasta los 54,1 puntos. Se trata de su cuarto mes consecutivo de caídas. Además, este último índice ha marcado su nivel más bajo desde finales del año 2016.
Asimismo, bajó la confianza del consumidor, de acuerdo con la Comisión Europea, desde los 0,3 hasta los 0,2 puntos, frente a la subida prevista hasta los 0,5 puntos.
Con estas referencias económicas, el mercado puede pensar que el Banco Central Europeo lo tendrá difícil para avanzar en la normalización de la política monetaria.
Además, vimos una intensa caída del euro frente al dólar. Al cierre de la sesión europea, la divisa comunitaria cedía un 0,65%, hasta poner en peligro la cota de 1,17 unidades, nuevos mínimos anuales y desde noviembre del año pasado.
El dólar se aprecia y los problemas crecen en el mundo emergente, con la lira turca marcando nuevos mínimos históricos.
Avanzaba en cambio el yen japonés, como quintaesencia de los refugios financieros.
Y también ganaba posiciones la onza de oro: subía al cierre un 0,18%, hasta los 1.293 dólares.
El barril de Brent, de referencia en Europa, bajaba un 0,9%, hasta los 78,86 dólares. El de West Texas, de referencia en Estados Unidos, caía un 0,4%, hasta situarse por debajo de los 72 dólares.