El Gobierno luso elabora propuesta para alterar límite a los derechos de voto
El Gobierno portugués envió una propuesta a los organismos reguladores dirigida a alterar los límites a los derechos de voto[…]
El Gobierno portugués envió una propuesta a los organismos reguladores dirigida a alterar los límites a los derechos de voto en empresas cotizadas existentes hasta ahora, con vistas a contribuir a una solución para el Banco Portugués de Inversión (BPI).
Así lo informaron hoy a EFE fuentes del Ejecutivo socialista luso, que revelaron que mandaron el documento al Banco de Portugal -supervisor bancario- y la Comisión del Mercado de Valores -regulador bursátil-, pero también de la Asociación Portuguesa de Bancos, entidad que agrupa a todas las entidades financieras del país.
La propuesta llega en este momento por la presión a la que se encuentra sometido el Banco Portugués de Inversiones (BPI), al que Bruselas exige que se desprenda de su negocio en Angola antes del próximo 10 de abril si no quiere ver penalizados sus ratios de solvencia.
Los administradores de la entidad -una de las más importantes del país- ya propusieron a los accionistas escindir el Banco de Fomento de Angola (BFA) como solución, pero no recabó el apoyo de los dos tercios necesario para su aprobación.
Detrás de este rechazo se encuentra el conflicto abierto en el seno del accionariado del BPI, con el español Caixabank -propietario del 44,1 % de los títulos- y la multimillonaria angoleña Isabel dos Santos -dueña del 18,6 %- enfrentados desde hace meses.
La firma española está a favor de escindir el BFA, pero el actual límite a los derechos de voto está fijado en el 20 %, lo que en la práctica le deja prácticamente con el mismo poder que Dos Santos, que se opone a la medida.
Precisamente la eliminación de este blindaje ya fue la principal condición exigida por el Caixabank para proceder con la OPA que lanzó hace un año sobre el BPI, pero no logró ese objetivo y acabó por retirar su oferta.
La modificación legislativa ideada por el Gobierno -de la que por el momento no se conocen los detalles- permitiría previsiblemente que la asamblea de accionistas del BPI diera luz verde a desprenderse de su negocio en Angola.
No obstante, para ejecutar la operación es necesario también el visto bueno del otro accionista del BFA, la operadora de telecomunicaciones angoleña Unitel, en la que Dos Santos cuenta con una participación del 25 %.
Esta semana, tanto el Caixabank como la multimillonaria angoleña -considerada la mujer más rica de toda África y con numerosos intereses en Portugal- reconocieron públicamente mantener conversaciones, aunque por el momento no hay acuerdo.
De hecho, fuentes del Gobierno portugués confirmaron que se encuentran "a la espera" del resultado de estas negociaciones para proceder oficialmente a la presentación de su propuesta.