Cuando China limpia el patio con Evergrande y reprime con el bitcoin

Pekín envía en una semana dos señales claras a través del bitcoin y Evergrande: reprimirá todo lo que escape a su control y corregirá los excesos de años anteriores

Pekín enseñó el viernes cuan engrasada está la estrategia de China para lanzar un órdago a los principales focos que escapan a su control. Y los elementos que se fugan a los designios del Partido Comunista chino son dos: excesos y aperturismo extraoficial. Los fieles a la revista Inversión leyeron, a finales de agosto, los detalles que un mes después se confirman.

Las fuentes más solventes sobre el caso Evergrande y bitcoin, convocadas por finanzas.com a sus nuevos podcasts de cierre de mercados, coinciden. La parsimonia de Xi Jinping ante la caída de uno de los mayores grupos del país tiene que ver “con limpiar la casa”; pero prohibir las operaciones con criptoactivos “es pura represión”. 

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El socio director de Nextep Finance, Víctor Alvargonzález, relata que sobre las criptomonedas se ciernen dos amenazas. “La primera es el deseo de las autoridades –chinas o no— de regularlas ya que son un agujero fiscal brutal”. 

“La segunda, que va paralela a la primera, se explica con lo que se produce en China: el Partido Comunista de la vieja escuela se impone a la rama administrativa y más aperturista”.

Así que esta discusión interna contextualiza los recientes pasos de Pekín contra Alibaba, el grueso de las tecnológicas y los criptoactivos. “No quieren que se les descontrole nada”. 

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Los datos levantaron acta notarial del impacto global de las disputas entre facciones políticas chinas.

Evergrande: limpiar la casa

El presidente de China, Xi Jinping (fotografía: Reuters).

Los sobre-estímulos de años atrás de la economía china alimentan la polémica sobre Evergrande. “Las ciudades fantasmas no son nuevas, vienen del pasado”, recordó el gestor de fondos de Andbank Gonzalo Lardiés.

Los estímulos de la pos-pandemia para recuperar la economía acentuaron los desequilibrios, que nacieron años atrás.

Evergrande, más que a Lehman Brothers, recuerda a las cajas de ahorros españolas. “Dentro de no hacer las cosas con el rigor esperado, cuando cambia un poco la dirección del viento, y no todo es tan favorable, quien está en posición más débil es el primero que levanta la mano”.

“Evergrande puede ser algo parecido”.

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Las fuentes consultadas por finanzas.com anticipan que la solución será parecida a la del español Banco Popular: pagarán bonistas y accionistas. A continuación –lo más probable— es que el grupo, que no solo es inmobiliario, acabe troceado.

Pekín protegerá a los compradores de pisos, que recibirán sus viviendas. Pero no moverá un solo dedo a favor del gigante.

Evergrande: riesgo de contagio

El analista de la revista Inversión Josep Codina no prevé contagio, aunque Evergrande caiga o se trocee. “La exposición de los bancos occidentales es de 500 millones”, precisa.

El problema vendría si “hubiera más focos de desestabilización de la economía china, que por ahora no se aprecian”. 

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Y es, precisamente la previsibilidad lo que marca la diferencia entre Evergrande y Lehman Brothers.

“¿Te sorprendería que Evergrande quebrara?”, pregunta retóricamente el presidente de Sidiclear Sicav, Luis García Langa. “El mercado inmobiliario global está creciendo de una manera estructurada; por tanto, el contexto es distinto al de 2008”.

El riesgo de que dañe al sistema bancario chino parece poco improbable de acuerdo con el consenso de finanzas.com

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