Consumidores UE ven nuevas normas de pago en línea débiles frente al fraude
La Organización de Consumidores Europeos (BEUC) señaló hoy que las nuevas reglas europeas de seguridad en los pagos en línea[…]
La Organización de Consumidores Europeos (BEUC) señaló hoy que las nuevas reglas europeas de seguridad en los pagos en línea son insuficientes para atajar el fraude en estas transacciones y dejan en manos de los bancos decisiones clave para la protección de los usuarios.
"Necesitamos desesperadamente reglas más fuertes para hacer los pagos en línea más seguros", dijo en una declaración la directora general de BEUC, Monique Goyens, quien destacó que el "impacto financiero y psicológico" para las víctimas de fraude es "extremadamente doloroso".
Goyens se pronunció así sobre las nuevas normas para garantizar la seguridad en los pagos a través de internet publicadas hoy por la Autoridad Bancaria Europea (EBA), y que definen como se plasmarán en la práctica las medidas de seguridad adicionales que exigió Bruselas en 2015 para atajar el fraude en estas transacciones.
En 2015, el 71 % de los casos de fraude con tarjetas de crédito en la Unión Europea (UE) se produjo en pagos por internet, una actividad que permitió defraudar 1.440 millones de euros en 2013, según datos de BEUC.
Esa circunstancia, añade, se explica porque para gran parte de las compras en línea basta con tener un número de tarjeta, su fecha de expiración y el CVV, el código identificativo en el reverso de la misma.
Por ello, la Comisión Europea propuso que todos los bancos y comercios introdujesen sistemas reforzados de identificación del usuario (SCA en inglés) en los que no bastase con los datos de la tarjeta, sino que se necesitase combinar varios elementos, como la tarjeta física, el código pin u otros identificadores proporcionados por el banco e incluso elementos biométricos como huellas dactilares.
Las normas publicadas hoy por la EBA, sin embargo, proponen que todos los pagos inferiores a 30 euros estén exentos de estas medidas reforzadas y que, para aquellos entre 30 y 500 euros la introducción del SCA dependa de la ratio de fraude de la entidad emisora de la tarjeta.
BEUC cree que el límite de 30 euros es "ilógico" y permitirá que muchas transacciones cotidianas sean inseguras, al tiempo que considera "inaceptable" que se haya limitado el sistema en función del "riesgo" de cada entidad en lugar de aplicar el mismo nivel para todas.
"Es como pedir al lobo que cuide del gallinero. Solo los bancos tienen acceso a estos datos y sería casi imposible para las autoridades evaluar si los bancos están violando las normas", afirmó Goyens, para quien esas reglas "dejan mucho que desear en lo que se refiere a atajar el fraude, que es para lo que se introdujeron".
La directora general de BEUC pidió al Parlamento Europeo y a los Estados miembros de la UE, que aún deben dar el visto bueno a las normas, que se aseguren de que la legislación no se "agua".
Las normas han sido objeto de un intenso debate, con un número récord de 224 respuestas en la consulta pública abierta por la EBA, en el que compañías de comercio electrónico, banca, y servicios de pago han defendido que la seguridad no debería suponer excesivas barreras para los consumidores a la hora de comprar y pedido excepciones para las transacciones de bajo riesgo. EFE
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