Casi cien pueblos más sin banco desde 2008: ya son el 77% en Castilla y León
En Castilla y León hay 1.731 municipios que carecen de oficina bancaria, lo que representa el 77 por ciento de[…]
En Castilla y León hay 1.731 municipios que carecen de oficina bancaria, lo que representa el 77 por ciento de los 2.248 existentes en esta Comunidad, casi 4,3 puntos porcentuales más que en 2008, cuando eran 1.635 municipios (72,7%), según el informe "El Acceso a los Servicios Bancarios en España".
La estadística forma parte del último número de la revista Mediterráneo Económico 29, que edita Cajamar, y que en este caso, a cargo del economista Joaquín Maudos, analiza el impacto de la reducción del número de oficinas, con 96 menos en Castilla y León.
Este documento consultado por EFE desvela que esta realidad derivada de la crisis económica y financiera, que se ha llevado por delante numerosas oficinas tanto en el medio urbano como en el rural, afecta de forma más directa a los pequeños municipios, con una población afectada de unas 363.000 ciudadanos, 20.000 más que en 2008.
De este modo, con datos correspondientes a 2015, el 14,7 por ciento de los castellanoleoneses vive en un municipio sin servicio bancario, lo que dificulta su acceso al dinero efectivo, según este informe, que sitúa a la provincia de Segovia (5,6%) como la que ha registrado un mayor incremento del número de personas que han perdido esta opción.
La reducción media del número de oficinas bancarias en Castilla y León entre 2008 y 2015, según los datos del Banco de España aportados por el mismo informe, ha rondado el 30 por ciento, con especial incidencia en las provincias de Ávila (36,5%), Valladolid (33,5%), Palencia (32,5%), Segovia (32%) y Burgos (30%), todas ellas por encima de la media autonómica, y cerca del entorno de pérdida de oficinas registrado en España, del 32 por ciento.
Por debajo de la media se encuentran las provincias de Salamanca, con una merma de oficinas del 27 por ciento, Soria (24%), Zamora (22,5%) y León (22%).
En esta disminución de oficinas se observa la incidencia de los diferentes caminos que tomaron las cajas de ahorros originarias de cada una de las provincias, ya que son este tipo de entidades -hoy la extinguidas- las que redujeron más su red y también influye el despliegue que tenían las entidades financieras en el medio rural, principal afectado del cierre de estas oficinas.
El informe especifica que, en términos de porcentaje de la población sin acceso en su lugar de residencia a una oficina bancaria, el máximo en España lo registra Zamora, con el 25,4 por ciento de sus residentes, seguida de Zamora, Ávila y Segovia, por encima del 20 por ciento, y Burgos, León, Palencia, Salamanca, Soria y Teruel, por encima del 10 por ciento.
En el caso del porcentaje de municipios sin oficina bancaria, también algunas de las provincias castellanoleonesas ocupan los primeros puestos en la clasificación de este informe, encabezados por Ávila, Burgos, Guadalajara, Palencia, Salamanca, Soria, Segovia y Zamora, todas ellas por encima del 75 por ciento.
Entre las conclusiones de este informe, acepta que la reducción de oficinas tiene que ver con una "indiscutible necesidad" de ajustar los "desequilibrios del pasado" y adaptarse a una caída del stock de crédito del 21 por ciento desde 2008.
Apunta el autor que a pesar del "intenso ajuste" de oficinas, la densidad actual "sigue siendo elevada en el contexto de la eurozona", ya que únicamente Chipre presenta una cifra inferior a la de España en términos de población por oficina -en España hay 1.494 habitantes por oficina, frente a 2.168 de promedio en la eurozona-.
Como alternativa a la oficina bancaria, el estudio plantea que la proliferación de la banca telefónica y por Internet ha registrado un "importante aumento" que permite "contrarrestar los efectos negativos del intenso cierre de sucursales", aunque con el matiz de que la penetración de los servicios online es más difícil para las personas de mayor edad, precisamente las que residen en el medio rural.
En este punto, el informe detalla que el número de habitantes de Castilla y León que utiliza la banca online alcanza el 33 por ciento, el doble que en 2015, pero se sitúa entre las autonomías con menor penetración, por debajo de la media nacional, que alcanza el 39,4 por ciento.
Por esta razón, el documento concluye que la oficina bancaria "sigue cumpliendo un papel fundamental en el acceso a los servicios financieros" y para evitar la "exclusión financiera" de estos municipios que han perdido su sucursal "es importante" que haya acceso a Internet.EFE
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