Banco de España ve a Turquía y a Argentina como un reto para BBVA y Santander
El Banco de España sigue pensando que uno de los grandes desafíos del sector financiero es la recuperación de la[…]
El Banco de España sigue pensando que uno de los grandes desafíos del sector financiero es la recuperación de la rentabilidad, especialmente del negocio en España, compensado con una actividad en el extranjero que "no está exenta" de retos, especialmente en estos momentos en Turquía y Argentina.
Una advertencia para el BBVA, presente en ambos mercados, pero también para el Banco Santander, que también está en Argentina.
En su primera comparecencia en el Congreso de los Diputados como gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos, ha reconocido que tanto Turquía como Argentina "están atravesando dificultades notables".
Pero considera "muy importante" que las entidades afronten el desafío de la baja rentabilidad de su negocio sin incurrir en una relajación excesiva de los criterios de admisión y selección en las operaciones crediticias, en especial en España.
El gobernador aboga también por seguir avanzando en la reducción de activos deteriorados por la crisis, a pesar de que el saldo de morosos ha disminuido un 60 % desde su nivel máximo y los activos adjudicados lo habían hecho un 40 %.
Hernández de Cos ha explicado que hay que tener en cuenta que el mantenimiento de niveles elevados de activos dudosos tiene efectos negativos tanto sobre las propias entidades como sobre el conjunto de la economía.
El tercer reto al que se enfrenta el sector bancario es el asociado con el proceso de adaptación a un marco regulatorio más exigente, que implica requisitos más elevados de recursos propios y activos líquidos, así como otros adicionales derivados de la nueva normativa de resolución.
El Banco de España recuerda que la ratio de capital CET1 del sector financiero español es menor que el del resto de Europa.
El mayor reto de futuro al que se enfrentan las instituciones crediticias españolas, a ojos del supervisor, es el relacionado con el nuevo marco competitivo derivado de las nuevas tecnologías y del avance de la desintermediación financiera.
Las nuevas tecnologías, ha considerado, son seguramente el reto (y la oportunidad) más importante para las entidades a medio y largo plazo, y estas tecnologías pueden alterar rápidamente el marco competitivo, incrementando la competencia en algunos segmentos y cambiando la demanda y la forma de proveer servicios bancarios.
Hernández de Cos considera que la existencia de una extensa red de oficinas bancarias en España y la reducida penetración de nuevas tecnologías hace pensar que existe un amplio margen para el crecimiento de la banca digital y la obtención de ganancias de eficiencia, lo que supondría una oportunidad para la expansión del negocio de las instituciones bancarias españolas.
El avance de la desintermediación financiera es otro desafío para el sector bancario, cuya intensidad dependerá de factores relacionados con la evolución de la política monetaria, la aparición de nuevos competidores, los avances en la unión de mercados de capitales y las tendencias del ahorro a largo plazo, ha añadido.