IAG aguanta las restricciones aéreas y el alza del crudo

IAG aguanta soportes clave en otra sesión de fuerte aversión al riesgo y preocupación con el sector aéreo, que se enfrenta a mayores costes

Las acciones de International Consolidate Airlines Group (IAG) y las del resto del sector aéreo volvieron a las caídas este lunes después de que la mayor parte de Europa cerrara su espacio aéreo a las aerolíneas rusas, en respuesta a las mismas restricciones ordenadas por el régimen de Putin.

El índice europeo Eurosotxx600 Travel & Leisure recogía la inquietud del mercado con caídas superiores al 1 por ciento, con las aerolíneas como grandes damnificadas.

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IAG, que llegó a perder cerca del 3 por ciento, aguantó soportes clave y redujo los recortes al 1 por ciento.

Peor fue para Wizzair, que se hundió el 7 por ciento o Easyjet, que se dejaba el 5 por ciento. Además, Air France-KLM y Lufthansa perdían el 4 por ciento.  

Los nervios con el sector aumentaron por la guerra en Ucrania y por la subida del petróleo, que escaló por encima de los 103 dólares el barril y deprimió el ánimo de los inversores.  

Impacto en los costes de las aerolíneas

El cierre del espacio aéreo ruso afecta notablemente al tráfico aéreo entre Europa y Asia y supone un obstáculo más para las compañías aéreas, que se ven obligadas a reconfigurar sus rutas intercontinentales.

Si bien IAG no es de las compañías más afectadas, ya vio como las tensiones por Ucrania deslucieron sus resultados. No obstante, es un temor general, ya que todas las aerolíneas tendrán que esperar un impacto sobrevenido en su base de costes derivado de las restricciones aéreas.

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“Es un problema de sobrecostes, ya que el cierre del espacio aéreo obliga a alterar las rutas y hacer modificaciones”, dijo a finanzas.com Francisco Coll, economista y asesor para el Foro de Turismo Mundial.

Las tensiones recuerdan la guerra fría

La cuestión es que las compañías aéreas salieron muy dañadas del coronavirus y tuvieron que hacer un gran esfuerzo para mantener sus ‘slots’, teniendo incluso que poner aviones vacíos en el aire para no perder estos derechos de despegue.

Si poner en marcha un avión ya es de por sí caro, “el cierre del espacio genera costes sobrevenidos por desvíos de rutas que obligan incluso a hacer paradas en otros aeropuertos, lo que daña todavía más la rentabilidad de las compañías”, dijo Coll.

“Para muchos de nuestros vuelos del noreste de Asia, el cambio de ruta significaría un tiempo de vuelo considerablemente más largo y las operaciones no serían económicamente viables”, dijo la aerolínea Finnair como ejemplo de los problemas que lastran al sector.

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En cierta forma, estas medidas recuerdan a la guerra fría, cuando las aerolíneas occidentales no pudieron cruzar Siberia en su camino a Japón, Hong Kong y China y durante algunas décadas.

La subida del petróleo complica el panorama

El ruido generado por las noticias del fin de semana deprimió el ánimo de los inversores con las aerolíneas, a lo que sumó la fuerte subida del petróleo.

En la presentación de sus resultados, IAG dijo que tiene coberturas de hasta el 70 por ciento en el primer trimestre de este año y del 60 por ciento para el conjunto del año.

El problema es que el petróleo siga subiendo y erosione de lleno los márgenes de las compañías, encareciendo sus necesidades de coberturas futuras si la crisis se enquista.

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De hecho, en Goldman Sachs creen que el petróleo escalará el mes que viene hasta los 115 dólares, frente a su anterior proyección de 95 dólares.  

IAG aguante soportes relevantes

Con estas noticias, la cotización de IAG retrocedió algo más del 1 por ciento y volvió a tambalearse, aunque la reacción alcista del pasado viernes concedió un colchón de seguridad en bolsa a la matriz de Iberia.

Así, el precio siguió “respetando la zona comprendida entre 1,7-1,75 euros”, lo que deja margen de romper al alza el gran canal bajista que la acción trae desde el pasado mes de marzo, dijo a finanzas.com José Luis Herrera, analista en Banco de Inversión Global.

En caso de perforación de los 1,7 euros, las posibilidades de descolgarse a la base de canal, en torno a 1,4 euros aumentan, pero este nivel por ahora parece lejano.

A pesar de la volatilidad imperante, “el hecho de que el IBEX 35 haya sido capaz de respetar la zona de los 8.030 puntos, está aportando cierto respiro a las compañías del sector” dijo Herrera.

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