Rajoy acaricia año y medio de estabilidad gracias a los presupuestos
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Si no se produce ningún imprevisto en la última votación de los Presupuestos Generales del Estado, el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, estará en disposición de mantenerse en el cargo durante un año y medio más. Este miércoles por la mañana el Pleno del Congreso ha aprobado las cuentas de los ministerios de Fomento, Interior y Educación. Ayer hizo lo propio con Presidencia, Economía, Justicia, Sanidad, Energía y Defensa mientras que el lunes dio luz verde a los de Hacienda. Para esta tarde solo quedan pendientes de aprobación las cuentas de Asuntos Exteriores, Agricultura y Empleo.
La aprobación de las nuevas cuentas que se debate desde ayer en el Congreso -el único proyecto indispensable para cualquier Ejecutivo- permite a Rajoy seguir gobernando no solo hasta que acabe el año sino también durante 2018, gracias a la prórroga que, si lo desea, podrá aplicar sobre los nuevos presupuestos. Un claro mensaje de estabilidad política de cara a los socios europeos y los mercados internacionales, valiosísimo para disipar cualquier posible duda de ingobernabilidad en nuestro país por la fragmentada composición del Parlamento.
Y a nivel interno un balón de oxígeno para ganar fuerza en un momento delicado: justo después de recibir la citación física para comparecer en el juicio Gürtel y antes de ser llamado por el Congreso para dar explicaciones por la misma causa. Y de fondo, el escándalo Lezo y la reprobación en el Pleno del Congreso de su ministro de Justicia, Rafael Catalá, y del Fiscal General del Estado, José Manuel Maza, y del fiscal jefe Anticorrupción, Manuel Moix, por considerar que ayudaron a los detenidos en la trama.
Teniendo cualquier presupuesto importancia máxima para su Gobierno, estas cuentas tenían así una dosis adicional de utilidad para el PP porque con ningún otro proyecto, La Moncloa podría transmitir los dos mensajes anteriores. El margen mínimo de los populares en la votación, 176 diputados a favor frente a 174 en contra, exigía presencia inexcusable en la bancada del Gobierno y también de sus aliados: Ciudadanos, PNV, Foro, UPN, Nueva Canarias y Coalición Canaria.
La portavoz de esta última formación, Ana Oramas, ni siquiera pudo ausentarse el martes de la votación pese a haber fallecido su padre ese mismo día y hoy ha vuelto a acudir a su escaño. En la bancada socialista, el portavoz en la Comisión Constitucional, Gregorio Cámara, sí ha causado baja en la votación por el repentino fallecimiento de un familiar. Pero una vez que los populares habían sumado los apoyos, consideró que su asistencia no era indispensable.
La votación ha transcurrido así sin más sobresaltos que el rechazo de Rajoy por error a una enmienda de Nueva Canarias pactada con los populares. Pero no tuvo consecuencias prácticas ya que esa modificación fue apoyada por todos los grupos de la Cámara y, por tanto, salió adelante sin más problemas.
La otra anécdota de la jornada fue la rotura del sillón del portavoz de Economía de Ciudadanos, Toni Roldán, en mitad de la votación, justo después des que el diputado del PP Juan Postigo se cayera del suyo. La coincidencia de ambos accidentes y las carcajadas posteriores de los miembros de la Cámara Baja ha molestado a al presidenta del Congreso, Ana Pastor, que ha recordado a sus señorías que el hemiciclo «no es un circo».
