Pablo Iglesias se autoerige como mediador entre Pedro Sánchez y el secesionismo

Plena sintonía entre Pablo Iglesias, líder de Podemos, y Quim Torra, presidente de la Generalitat de Cataluña. Ayer, ambos dirigentes políticos se vieron en el Palacio de la Generalitat para tratar, básicamente, dos puntos en los que coinciden plenamente: acercamiento de los políticos secesionistas en prisión a cárceles de Cataluña y apuesta sin matices por la celebración de un referéndum de independencia legal en la comunidad.

Respecto al primer punto, Iglesias anunció -tras la reunión, que duró poco más de una hora- que visitará, «en cuanto sea posible», a los políticos acusados de los delitos, entre otros, de rebelión y malversación. Además, el líder de Podemos reveló que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, «está de acuerdo» en que los presos preventivos estén cerca de sus familias, aunque matizó que «es una cuestión que atañe a los jueces». Desde la Generalitat, por su parte, se mantiene el discurso oficial en público, es decir, considerar que los presos independentistas han de estar en la calle y no en la cárcel (por lo que no es suficiente su acercamiento), pero consideran que Podemos es un aliado en el Congreso.

Por otro lado, en relación a la celebración de un referéndum secesionista en Cataluña -que Iglesias recordó que también se ampliaría a Galicia y el País Vasco-, la reunión sirvió para dejar constancia de que Junts per Catalunya y Podemos defienden «el derecho a decidir». Iglesias se ofreció de mediador con el PSOE, partido que «no está de acuerdo en esto». Un escollo, dijo Iglesias, que «no debe impedir el diálogo» y la «exploración» de soluciones políticas. En este sentido, Iglesias apostó por aplicar «valores republicanos» para que «Cataluña y España caminen juntas» y se ponga en marcha una república «plurinacional». En su opinión, «la Monarquía ha jugado un papel muy torpe y de desunión en el conflicto catalán».

La estrategia del líder de Podemos desde que Sánchez entró a La Moncloa pasa precisamente por erigirse como la única vía -o al menos la más fácil- que tiene el presidente del Gobierno para cumplir una de sus promesas de la moción de censura: recuperar el diálogo con las instituciones catalanas y con los partidos independentistas. Desde el partido llevan tiempo insistiendo en su estatus de interlocutor «serio y respetado» entre las fuerzas nacionalistas, partidos que, avisan desde Podemos, «no se fían de Sánchez».

Fue el conflicto catalán y los sucesos del 1-O lo que quebró las relaciones entre el PSOE y los de Iglesias, cuando los socialistas se alineraron con el PP y Cs en la defensa de la Constitución, lo que Podemos denominó el «bloque monárquico». Sánchez se reunirá con Torra el 9 de julio, después de una intervención de Podemos que prometía allanarle el camino, y que ha servido para constatar la sintonía entre Iglesias y Torra en sus «valores republicanos» y su crítica a la Monarquía.

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