Oriol Pujol, sobre su fortuna: 'Me daba más dolores de cabeza que ventajas'

El juez José de la Mata cuestionó hasta en siete ocasiones a Oriol Pujol -el último hijo de Jordi Pujol imputado por el origen sospechoso de la fortuna familiar- por qué el clan «no quiere acreditar» con documentos el supuesto legado del abuelo Florenci Pujol, la explicación a la que se agarra la familia para justificar el dinero que ocultaron en Andorra sin aportar pruebas. El expresidente de la Generalitat Jordi Pujol, su mujer Marta Ferrusola y sus siete hijos están imputados.

Declaración de Oriol Pujol

«¿Por qué no han querido acreditar documentalmente este relato sobre el origen, la gestión y la cancelación por reparto del legado, teniendo en cuenta que según ustedes no estaba en casa de nadie, en el desván en un saco, sino invertido en productosfinancieros y en entidades financieras?», preguntó el magistrado a Oriol el pasado 27 de marzo, según los audios del interrogatorio, a los que ha accedido ABC. «Se le ha contado lo que sabemos y lo que hay», contestó el único hijo que se dedicó a la política.

Según Oriol, las respuestas a la gran incógnita que busca despejar el juez -de dónde procede ese dinero oculto, que se multiplicó con inversiones financieras- solo las puede aportar su hermano mayor, Jordi Pujol Ferrusola, el gestor del dinero. «Yo le hablo de lo que yo sé, y lo que yo sé empieza y termina en Jordi», se justificó Oriol, que añadió que lo único que su hermano mayor le explicó es que el legado se invirtió en unas láminas financieras cuyos frutos iba repartiendo entre los hermanos. Esa actuación se sustentaba en la confianza fraternal.

Jordi, sin embargo, tampoco ha aportado ningún documento que sustente la tesis que defiende toda la familia.

Esta vaguedad en las respuestas de Oriol provocó la insistencia del juez, que se mostró también irónico. «¿Usted a su hermano Jordi no le ha preguntado nada de esto a lo largo de estos años? ?Jordi, ven acá, explícame esto que mira el lío en el que estamos?», llegó a expresar De la Mata, incrédulo ante la ausencia de esa conversación entre los hijos de Jordi Pujol. El magistrado enumeró toda la información que necesitaría saber para aclarar las sospechas sobre los fondos: «¿Dónde están los documentos del legado, en que país estaba el legado, en qué banco estaba, en Andorra en qué banco, dónde están aunque sea una de muestra las láminas financieras, quién gestionaba todo?».

Donación a su hermano

A preguntas de la fiscal Anticorrupción Belén Suárez, Oriol -que fue secretario general de Convergència Democrática de Cataluña- explicó que a finales de 2009 o comienzos de 2010 se desprendió de su porción de la fortuna, con una donación a su hermano mayor de su cuenta en Andorra, porque el dinero le incomodaba. «No es una decisión que se tome en un solo día, hay una evolución personal. Yo no lo quiero para nada, me da más dolores de cabeza que ventajas. ¿Para qué, para qué?», reflexiona en el interrogatorio Oriol, que se dedicó a la política desde 1994. Aunque no lo expresó, fuentes jurídicas explicaron a ABC que esta decisión coincidió con el estallido de casos de corrupción en Cataluña (caso Palau en julio de 2009, caso Pretoria en octubre de 2009). Oriol, que aseguró al juez que otorgó a Jordi los poderes sobre su cuenta con un manuscrito y de forma oral, era entonces diputado de CiU en el «Parlament».

El imputado por blanqueo de capitales también se quedó sin explicaciones sobre por qué ocultó una cuenta en Andorra mientras era político. Oriol nunca puso en orden su situación con el Fisco, a diferencia de sus hermanos, que regularizaron sus fondos en julio de 2014, cuando su padre confesó. «No hay muchas razones, más que yo no quería que existiera este fondo, para entendernos» alegó Oriol. «No le entiendo, los fondos existían y eran suyos», la replicó la fiscal del caso.

Marta y Mireia

Sus hermanas, Marta y Mireia, tampoco pudieron acreditar el origen lícito de su gran fortuna. Mireia, fisioterapeuta, se declaró casi al margen de ese dinero. Llegó a decir que «no sabía si podía usarlo» y que apenas fue «cuatro veces» a Andorra en casi 20 años a preocuparse de sus inversiones: «Lo tenía muy abandonado, sabía que tenía que ir pero no encontraba el momento. Seguro que hubiese podido convertir ese millón cuatrocientos mil euros en más si hubiera trabajado con el gestor, pero no lo hice».

Declaración de Mireia Pujol Ferrusola

El fiscal Bermejo, muy vehemente, evidenció que no hay «legado, ¿donde está la escritura?». «Si la hubiera traído, nos callamos en el juzgado», ante lo que Mireia respondió que «no la he visto nunca y ojalá la hubiera visto».

Por su parte, Marta Pujol Ferrusola sí evidenció mayor conocimiento de la supuesta herencia: «Jordi y yo, que somos los mayores, conocíamos el legado, porque éramos los confidentes del abuelo». La arquitecta sostuvo que no declaró el dinero a Hacienda porque «nunca encontré momento para regularizar, por lo que habría ocasionado la noticia, porque éramos una familia expuesta».

Más información

Ni este artículo, ni sus datos, ni su contenido multimedia o relacionado constituyen recomendación alguna o estrategia de inversión. Inversor Ediciones, SLU (incluyendo a sus profesionales, colaboradores y proveedores) declina cualquier responsabilidad relacionada con el uso que usted dé a los contenidos publicados por finanzas.com y/o la revista INVERSIÓN.