Los bombardeos dejan «fuera de servicio» los hospitales de Alepo

Los barrios orientales de Alepo sufren desde el martes una nueva ofensiva del Ejército de Siria que ha dejado «todos[…]

Los barrios orientales de Alepo sufren desde el martes una nueva ofensiva del Ejército de Siria que ha dejado «todos sus hospitales fuera de servicio», denunció la Organización Mundial de la Salud (OMS), y que ya ha costado la vida a 92 personas, según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH).

La aviación y artillería castigan las zonas bajo control de los grupos armados de la oposición y «la destrucción de la infraestructura esencial para la vida deja a los ciudadanos que viven cercados, incluidos niños y ancianos, sin instalaciones médicas que les puedan tratar? lo que les deja abandonados ante la muerte», lamentaron en un comunicado enviado a la agencia Reuters los responsables de salud de la parte opositora de la segunda ciudad de Siria, dividida desde el verano de 2012. A diferencia de la OMS, estos responsables médicos aseguraron que sí quedan instalaciones operativas, pero que los civiles no acuden a ellas por el temor a los fuertes bombardeos de una operación que en los medios oficiales llaman «tormenta del norte».

No hay forma de llegar a un acuerdo para que los camiones de la ONU puedan llevar alimentos y medicinas y evacuar a heridos

Los activistas de la oposición acusan al Gobierno de Damasco y a Rusia de atacar de forma deliberada los centros médicos, entre ellos un hospital pediátrico el viernes, para ahogar cualquier tipo de esperanza de los aproximadamente 250.000 civiles que permanecen en esta parte de Alepo. Desde julio son 30 las instalaciones sanitarias atacadas, según los datos de Médicos Sin Fronteras (MSF). Tras una tregua de una semana en septiembre, apadrinada por Rusia y Estados Unidos, las cosas han empeorado y desde entonces Gobierno y opositores han alternado ofensivas sin obtener grandes avances sobre el terreno.

Se suceden los llamamientos de urgencia de Naciones Unidas sobre la situación extrema habitantes de los barrios orientales, pero no hay forma de llegar a un acuerdo para que los camiones de la ONU puedan llevar alimentos y medicinas y evacuar a enfermos y heridos. Ahora llega la alarma por la destrucción de los hospitales, pero a comienzos de mes el asesor humanitario del organismo internacional, Jan Egeland, ya denunció que los trabajadores humanitarios habían repartido las últimas raciones de comida disponibles y que la zona se quedaba sin alimentos.

A diferencia de lugares cercados como Deir Ezzor, ciudad al este del país cerca de la frontera de Irak y con fuerte presencia de Daesh, en Alepo la ONU no puede lanzar ayuda desde aviones debido a que «es una zona densamente poblada», lamentó Egeland.

La estrategia de Al Assad

El Gobierno de Bashar al Assad emplea en el este de Alepo la misma estrategia que ya usó en Homs, la conocida como cuna de la revolución, y golpea desde el aire y cerca las zonas opositoras para presionar a los grupos armados e intentar que salgan de esas zonas. Desde Estados Unidos, la asesora de seguridad nacional de la Casa Blanca, Susan Rice, condenó «en los términos más duros» los últimos ataques sobre Alepo y pidió tanto a las autoridades de Damasco y Moscú que «adopten las medidas oportunas para reducir la violencia».

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