La paridad del euro con el dólar tendrá que esperar
Los expertos consideran complicado que el dólar pueda seguir apreciándose contra la moneda común, por mucho que la política monetaria y los estímulos de Trump pudieran incidir en esa dirección.
Los años 2014 y 2015 fueron testigos de una gran devaluación del euro contra el dólar ante las divergencias económicas y monetarias a ambos lados del Atlántico. Pero el cruce ha sido incapaz de romper la resistencia del 1,05 en 2016 y los expertos creen que tampoco en 2017 veremos la paridad entre estas dos monedas, por mucho que Estados Unidos suba los tipos de interés y que Donald Trump adopte políticas de estímulo inflacionarias.
«El dólar podría apreciarse pero no consideramos que pueda llegar a la paridad. Es verdad que Trump podría hacer políticas inflacionarias que apreciarían el dólar, pero tiene un fuerte soporte en la zona de 1,05», explica Joaquín Robles, de XTB.
Lo mismo opina José Luis García, de Dif Broker: «Es muy probable una aceleración en la subida de tipos de cara a 2017. No olvidemos que para el 2016 se esperaban cuatro subidas y, de momento, solo ha habido una del 0,25 por ciento. Por eso, de producirse estas subidas de tipos, la tan hablada paridad estaría más cerca, pero es un término que no pensamos que vayamos a ver tampoco en 2017, debido a que la presión que supondría para la economía americana un dólar tan fuerte frenaría esa apreciación». Miguel Ángel Rodríguez, de Ethical Finance Institute, coincide con él: «Estamos en niveles mínimos y va a haber intereses por ambos lados de que el par no se vaya más abajo». En ese sentido, Rodríguez especifica que el cruce podría llegar a tocar el 1,01, el 1,02 o el 1,03 para luego estabilizarse a niveles de 1,10 ó 1,14.
Por el contrario, Rodrigo García, de XTB, sí cree que podríamos llegar a niveles de 1. «Es un 5 por ciento a la baja. No es un gran recorrido. Incluso nos podemos ir un poco más abajo pero no quiero ser muy ambicioso», advierte.
Respecto a la libra, otra de las grandes protagonistas de los últimos meses, su evolución dependerá de «cómo se estructure la salida de Reino Unido de la UE», dice García.
No obstante, Rodríguez tampoco cree que pueda seguir devaluándose. «El impacto del Brexit ya está en el precio y no la veo caer más por este tema. Además, se va a ir dilatando con el tiempo y no se va a hacer de una forma tan nociva para la economía como temíamos. Incluso podría repuntar algo o estabilizarse, de manera que la libra-dólar se puede ir por encima de niveles de 1,30», considera.
Rodrigo García, de XTB, está de acuerdo: «Los peores augurios para la libra ya están descontados. No tiene mucho más recorrido a la baja».
¿Qué sucederá con el yen?
En cuanto al yen, la divisa nipona «se va a debilitar durante todo el año que viene», según Rodríguez, quien relaciona esta devaluación con «una etapa de mayor apetito para el riesgo». «Podríamos hablar de niveles de 115-120 respecto al dólar», dice Rodríguez. Por este motivo, este experto cree que la operación ganadora durante el año que viene va a ser «largo euro-yen, largo de dólar-yen. O incluso largo de australianos-yen. Cortos de yen, en definitiva».
«Yo intentaría buscar compras de dólares frente a divisas de materias primas. Por ejemplo, venta en corto del par australiano frente a dólar», dice por su parte Rodrigo García. García apuesta por esta operación en la creencia de que las materias primas van a caer en 2016 y van a arrastrar a las divisas de los países productores como, por ejemplo, Brasil, Chile, Colombia, México, Suráfrica, Australia o Canadá».
Sin embargo, UBS apuesta precisamente por lo contrario: «Las divisas emergentes están entre las grandes ganadoras de 2016. Y el año que viene podría ser otro ejercicio positivo para monedas como el real brasileño, la rupia india, el rublo ruso o el rand surafricano».
