La dramática historia de Teo: Cinco años en la cárcel por una mentira

Que mentimos es una de las pocas verdades de la vida. Y quien se atreviera a negarlo? estaría mintiendo. «Samanta y? la mentira» analizó en el último episodio de este temporada por qué, cómo y de qué manera mentimos. Construir realidades alternativas, obtener algún beneficio o impresionar al otro interlocutor son algunas de las razones que nos impulsan a mentir. Maquillar más o menos la verdad es un acto habitual en las relaciones humanas. Según algunos estudios, las personas mienten entre cinco y seis veces al día. Si hablamos con un desconocido, podemos llegar a mentir cada diez minutos con la excusa de que ante un desconocido podemos cambiar la realidad a nuestro antojo, una tentación irresistible para algunos. Carlos Bayona, gemelo del famoso cineasta JJ Bayona, se hizo pasar por su hermano en varias ocasiones a lo largo de su vida. «No te puedo decir nada porque te estaría mintiendo», responde ante las cámaras del programa. Y para demostrar lo bien que se le da esta suplantación, volvió a repetir la jugada junto a Samanta, que invita a unos amigos a comer y presenta a Carlos como si fuese su hermano para comprobar hasta dónde llega el poder de la mentira.

Samanta se reunió además con la psicóloga y psicoterapeuta Lua Carreira, experta en lenguaje corporal, que desmontó los mitos sobre cómo detectar a un mentiroso y mostró a los espectadores cómo intentar desenmascarar una falacia. La propia Samanta intenta descubrir a uno de ellos. «¿Has tenido una aventura con un famoso?». La periodista también se sometió a todo un interrogatorio en el polígrafo. Según los expertos, se puede engañar a la máquina con el entrenamiento adecuado, pero el experimento muestra que esquivar a este artefacto puede no ser tan fácil.

Faltar a la verdad puede tener consecuencias nefastas. Teresa, descubrió hace dos años la mentira de su vida: es una niña robada. Afirma que «engañaron a mis dos madres. A una le dijeron que yo estaba muerta y a la otra que mi madre biológica había muerto», una gran mentira que afectó a cientos de niños y a sus madres. Samanta recorrió con ella la casa en la que vivió junto con su madre hasta que las monjas que regían la residencia le dijeron que la niña había muerto al caerse por las escaleras para poder darla en adopción. El caso de Teo es igualmente dramático. Su mujer le acusó de haber abusado sexualmente de su hijo. «A veces la verdad gana y otras no, pero por eso no hay que dejar de luchar por la verdad», afirmó a lo largo de su entrevista con Samanta Villar. A conscuencia de esa mentira, Teo pasó cinco en prisión hasta que el juez acabó por darle la razón, aunque todavía no ha vuelto a ver a su hijo.

Algunas profesiones hacen de la mentira su modo de vida, mientras que otras exigen desterrarla para siempre jamás, como sucede en el mundo del periodismo. Mayka Navarro («El programa de Ana Rosa») da su punto de vista: «Reconocí que mentía mucho e imagínate cómo es ser una periodista que reconoce eso...Llegué a ser una mentirosa compulsiva, pero llegó un momento en que decidí terminar con esto. Había desarrollado tanto el arte de la mentira que me costó muchísimo acostumbrarme a no hacerlo». Mientras que Luis Larrodera, periodista pero también presentador, locutor e intérprete aportó otros matices. Por último María Lapiedra, conocedora de la trastienda de un mundo que es pura mentira como el de la pornografía y en el sexo en general. Samantó habló con la actriz de lo común que es, especialmente entre las mujeres, fingir orgasmos.

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