Hay mucho partido por jugar en la Opa de Atlantia sobre Abertis
Estaba todo muy bien calculado, incluido el mensaje que se quería transmitir. No fue casualidad la crítica intervención del ministro[…]
Estaba todo muy bien calculado, incluido el mensaje que se quería transmitir. No fue casualidad la crítica intervención del ministro de Energía, Turismo y Agenda Digital, Álvaro Nadal, en el pleno del Senado tan solo unos días antes de que la compañía italiana Atlantia presentara una oferta pública de compra de acciones (Opa) sobre la española Abertis. Nadal lanzó un aviso a navegantes, una señal clara de que el Gobierno español no pondrá la alfombra roja a esta operación, cuando acusó a Enel, la compañía italiana principal accionista de Endesa, de hacer política a favor de los ciudadanos italianos a costa del consumidor español y de los trabajadores españoles. Hacía referencia el ministro al posible cierre de dos centrales de carbón situadas en León y Teruel anunciadas por la compañía eléctrica española. Nadal, además, se encargó de recordar que fue el Gobierno socialista presidido por José Luis Rodríguez Zapatero el que permitió la entrada de Enel en España, a pesar de que el Partido Popular le advirtió en más de una ocasión de que «no era una buena idea».
También estos días más de uno se ha encargado de recordar las operaciones impulsadas por compañías españolas en Italia que fueron frustradas por las autoridades de aquel país. La propia Abertis estuvo a punto de hacerse con el control de Atlantia (entonces era Autostrade) hace once años. Lo mismo le sucedió a Telefónica con Telecom Italia y a Santander y BBVA con entidades financieras transalpinas. Ninguna operación tuvo éxito.
La intervención de Álvaro Nadal no deja dudas de que el Gobierno no va a poner las cosas fáciles a Atlantia, va a jugar las bazas que tiene, y que son importantes. En sus manos está fijar la titularidad de las concesiones de autopistas que tiene actualmente Abertis si cambia de dueño, así como analizar la repercusión que la operación puede tener en Hispasat, un activo que el Ejecutivo de Rajoy considera estratégico.
También hay partido por culpa del precio ofertado por la italiana y que ha dejado frío al mercado. Los pequeños accionistas no tienen ninguna prisa por tomar una decisión. Hay tiempo. Pueden esperar a que Atlantia mejore el precio, como confían numerosos expertos. La Opa no ha hecho nada más que empezar. Hay mucho partido por jugar.