Familiares de los desaparecidos en Malasia: «No sabemos a dónde iban»

«La última vez que hablamos con ellos fue el domingo, por el día de la madre. Nos mandaron la foto de un barco que había comprado el dueño del resort donde trabajan: "Mirar qué nuevo barco tenemos", nos dijeron. Pero el lunes ya no supimos nada de ellos», dice Sandra, hermana de uno de los dos españoles desaparecidos en la isla de Borneo después de salir en una embarcación con otras dos personas.

David, electricista en paro, y Marta, licenciada en Comunicación Audiovisual, decidieron juntos ir a Malasia en busca de oportunidades. El verano pasado la pareja había estado allí haciendo turismo, les gustó y vieron posibilidades de negocio. Volvieron definitivamente el 20 de enero. Su intención era aprender el modelo de negocio a base de trabajar en él, a cambio solo de alojamiento y comida.

Con frecuencia David y Marta viajaban en alguno de los barcos del dueño del complejo hotelero. El dueño era quien tenía la licencia como patrón, asique siempre iba con ellos ya fuera a dar una vuelta, a pescar, a bucear o a buscar lugares.

Cronología

El primer día de la desaparición de la pareja, aunque a la familia le llamó la atención, no le dio mayor importancia. «Algún día nos ha pasado, pero normalmente nos avisan todos los días». La alarma cundió cuando el martes a mediodía les llamaron de la embajada para saber si habían tenido contacto con ellos. Tras la negativa, decidieron ponerse en contacto con la mujer del dueño del resort, cuyo marido también iba a bordo del barco. «Ella nos contó que salieron a ver una isla, a una media hora de trayecto, con la idea de volver en un par de horas , pero no lo hicieron. Dieron el aviso y denunciaron la desaparición».

Actualmente hay seis barcos y un helicóptero participando en la búsqueda de forma oficial, aunque los pescadores de la zona también han salido y la mujer del dueño resort ha contratado un avión y un helicóptero de forma privada. «Ese avión es el que vio un barco parado», cuenta Sandra, protavoz de la familia, sobre la información que dice que el martes, hacia las 7 p.m. (hora local) una avioneta vio la embarcación con personas con chaleco salvavidas puestos y gesticulando. «Pero no está corroborado, no es una información fiable. Ha habido más expediciones de barcos por ahí y por eso no lo podemos saber», dice. Para cuando llegaron los servicios de emergencia, ya no había ni rastro. «Pasó tanto tiempo desde que vieron la embarcación hasta que llegaron, que la corriente, tanta como había, les podría haber arrastrado a cualquier parte».

Por ahora, lo único que sabe la familia es su propia incertidumbre. «Desconocemos porqué salieron. No sabemos nada, ni siquiera si iban a esa isla de verdad. No sabemos tampoco a qué iban, suponemos que a ver la zona, como están allí trabajando y quieren fomentar que la gente que vaya... pero no nos comentaron que fueran a salir en barco, ni nada», dice Sandra.

Según informó ayer el ministro de Exteriores, José Manuel García-Margallo, se trabaja con todas las hipótesis. Serán las autoridades malasias las que determinen el motivo, pero la principal es un fallo en el motor. La embarcación desapareció mientras cubría el trayecto entre la isla de Balambangan y el distrito de Kudat, en el norte de Borneo, en el mar de Sulu. En esta zona tienen su base grupos como Abu Sayyaf, responsable de numerosos secuestros de turistas y pescadores para pedir un rescate a cambio de su liberación.

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