«En los carburantes no hay cohetes ni plumas, solo es una percepción»

El nuevo responsable de la red de estaciones de servicio de BP, la tercera en España tras Repsol y Cepsa, cree que el coche eléctrico aún tardará muchos años en ser relevante.

-BP tiene 640 estaciones de servicio en España. ¿Hay margen para seguir creciendo?

-Sin duda. Este país está considerado por BP como un mercado en crecimiento. Además, tenemos un activo estratégico, que es la refinería de Castellón y que nos da una ventaja competitiva. Por todo ello, nuestros planes son crecer en España.

-¿Ese crecimiento será mediante nuevas gasolineras o adquiriendo otras ya en servicio?

-Seguramente seguiremos construyendo estaciones nuevas, pero también, porque cada vez tenemos una oferta más diferenciada, llevaremos nuestra marca a los clientes que así lo deseen.

-¿Qué cuota de mercado se han fijado como objetivo?

-Queremos a medio plazo y de forma robusta estar por encima de los dos dígitos como cuota de mercado y superar el 20% en los mercados estratégicos donde ya tenemos una presencia relevante.

-¿BP se desprenderá de la refinería de Castellón?

-En un entorno de márgenes de refino deprimidos, las refinerías más eficientes son las últimas que un grupo desea desinvertir. Todos los indicadores apuntan a la refinería de Castellón como la más eficiente de BP en todo el mundo.

-¿Estos primeros meses auguran otro buen año para el sector?

-Sí, la previsión del crecimiento económico y su relación muy directa con este sector hace pensar que será un año de crecimiento, sin olvidar que acumulamos una caída del 30% en los últimos seis años. Estamos recuperando un desplome catastrófico.

-Muchos ciudadanos, y hasta Competencia, hablan del «efecto cohete y pluma» en los precios de los carburantes.

-No es más que una percepción. Como todos sabemos, no hay una correlación directa a corto plazo entre la cotización del petróleo y los precios en el surtidor. Las cifras son las que son y las comunicamos de forma transparente.

-¿Ha habido un aumento de las personas que se van sin pagar?

-Sí, sobre todo cuando los precios suben. Es algo que nos preocupa muchísimo. Una solución es instalar el sistema de prepago, aunque es una decisión final de nuestros distribuidores. En Portugal, una universidad ha desarrollado un sistema de reconocimiento de matrículas y de bloqueo de los surtidores que está empezando a aplicarse en algunas gasolineras.

-¿Van a desaparecer los vehículos diésel a corto o medio plazo?

-No lo creo. Hay que mirar estas decisiones con cierta distancia. El motor diésel es el que ha tenido la evolución tecnológica más fantástica en las últimas décadas, con una importante reducción de las emisiones. Que se abran nuevos frentes tecnológicos en los motores de gasolina, es muy buena noticia. El sector refinero en Europa está construido en base a una formación lógica de los precios de la gasolina y del diésel y su fiscalidad, que no se puede cambiar de un día para otro por planteamientos radicales basados más en cuestiones emocionales que pragmáticas.

-¿El coche eléctrico va a tener un desarrollo más rápido del que ha tenido hasta ahora?

-Seguro, porque hasta hoy ha sido casi nulo. La solución de la movilidad de nuestra sociedad en los próximos 20 años no pasará por el coche eléctrico por un montón de buenas razones. No quiere decir que estos vehículos no vayan a tener su espacio. Pero no representará el 40 o el 50% del parque automovilístico en los próximos 25 años. Si hacemos un análisis muy sencillo y pragmático, observamos que el coche eléctrico es, en sí, muy limpio, pero la energía que consume no lo es. Si se analiza de forma integrada, el coche eléctrico no tiene los beneficios que alguno pueda pensar. El 60% de la energía que utiliza procede de energías fósiles. Si se suma las subvenciones que recibe y el ahorro efectivo de emisiones, lo que nuestra sociedad paga por cada unidad de carbono no emitida en el coche eléctrico es 10 veces más cara que otras alternativas.

-¿Qué piensa de las gasolineras desatendidas que están aflorando en el mercado español?

-Son como cualquier otro canal de distribución que tendrán seguramente su espacio. Lo que hay que garantizar es que juegan rigurosamente bajo las mismas reglas legales que cualquier otra gasolinera. Hay una labor que esta industria ha hecho históricamente que hace que los clientes vean como un derecho adquirido la seguridad absoluta en las estaciones de servicio.

-¿BP se introducirá en el sector de las estaciones «low cost» como hacen otras petroleras?

-Justo al revés. Lo que quiere traer BP a este mercado es una oferta competitiva al precio justo. En este mercado no se juega solo con el precio.

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