El precio justo

El viernes pasado me atreví a decir en una conferencia que las bolsas de los países desarrollados, excepción de la japonesa, estaban muy cerca (si no lo habían pasado) de su precio justo.

¿Recuerdan el programa de televisión con este nombre? Se trataba de acertar, entre varios invitados, el precio "justo" de los regalos que el presentador anunciaba. Ganaba el que presentaba un precio aproximado más cercano al real del artículo.

¿Saben qué? Siempre tuve dudas sobre cómo determinaban el precio real del artículo. ¿Considerarían los descuentos? ¿harían un promedio del precio entre distintas tiendas? ¿localidades?. Y si era un artículo internacional, ¿tendrían en cuenta el tipo de cambio? Probablemente, las bases del programa respondían a todas estas preguntas y a otras muchas que pudieran surgir. Lamentablemente, ahora es muy complicado encontrarlas.

¿Y el precio justo de los activos financieros? El viernes pasado me atreví a decir en una conferencia que las bolsas de los países desarrollados, excepción de la japonesa, estaban muy cerca (si no lo habían pasado) de su precio justo. Tuve que aclarar varias veces que esto no quería decir que fuera negativo sobre su evolución futura. Simplemente, que estas bolsas no eran baratas. ¿Eran caras? Algunas sí. Pero, en general, estaban a su precio... justo. Naturalmente, no les dije cómo había calculado este precio. Tampoco me lo preguntaron.

Ya saben que nosotros seguimos considerando que la inversión en bolsa ofrece más atractivo a medio plazo que el resto de los activos. De hecho, aún consideramos que el crédito y bolsa pueden moverse en paralelo. Pero por poco tiempo, cuando el apalancamiento comienza de nuevo a observarse entre las empresas (especialmente las norteamericanas) y el ciclo económico ya está muy avanzado. Pero, a corto plazo, consideramos que la mejor opción son las bolsas asiáticas, con la japonesa incluida, donde el precio utilizando cualquier tipo de valoración es realmente atractivo. En el resto, por el momento, somos neutrales. El tiempo (y especialmente los resultados) nos dirán cuando debemos también comprar las bolsas desarrolladas. Ese momento llegará también, hallamos digerido alguno de los riesgos/incertidumbres que ahora nos atenazan. Especialmente el inicio de la normalización monetaria en USA, entre los riesgos, y la mayor expansión monetaria en Europa, entre las incertidumbres.

De hecho, creo sinceramente que a corto plazo es la estrategia de flujos la que tenemos que primar. Y las ventas por más de 10 mil millones de dólares de fondos de renta variable a nivel mundial de la semana pasado, no recomiendan precipitación a la hora de tomar riesgo en este mercado. Pero yo no espero derrumbes en los precios, como más bien me inclino por esperar una consolidación en niveles algo más bajos de los actuales. Por ejemplo, en el caso del S&P, el deterioro en las perspectivas de resultados esperados para el Q3 lo hace, sin duda, más susceptible de "sorpresas" positivas, una vez que comience el periodo de resultados. El mercado ahora espera un crecimiento anual de los beneficios del 5 % anual, frente a la nuestra previsión del 8 %. Al final, hemos pasado en apenas un mes de ser los más pesimistas al bando de los optimistas. ¡Y eso que el mercado ha mejorado su estimación del crecimiento de la economía norteamericana durante este periodo!

Con todo, creo que tendremos una visión más adecuada del escenario al que nos enfrentamos en el futuro a principios del próximo ejercicio de la que ahora tenemos. Y con esto vuelvo a advertir sobre el comportamiento de los mercados a corto plazo: demasiada incertidumbre y ahora, además, también mucho riesgo. De hecho, son los propios mercados los que suponen ahora un riesgo añadido. Me refiero ahora en concreto a la apreciación del USD. ¿Hasta qué punto su subida supone una amenaza para el mercado? Recuerden que su subida entre 2008/2009 y la experimentada entre 2010/2011 fue coherente con bolsas a la baja y compras de deuda.

Ahora, el USD se ha apreciado más de un 7 % en tipo de cambio efectivo nominal. Y, probablemente, mantendrá esta tendencia a corto plazo. Bullard de la Fed respondía hace unos días que la subida del USD es asumible, considerando tanto el buen momento de la economía norteamericana como la importancia de la demanda interna en la recuperación frente a un limitado sector exterior. Yo también comparto esta apreciación. Esto debería ofrecer un respiro a aquellos que temen un impacto muy negativo en la recuperación norteamericana de la subida de su moneda.

Es más: creo, sinceramente, que la subida ahora del USD no responde tanto a la búsqueda de refugio ante un escenario macro y financiero que se deteriora, como más bien a un proceso normal de gestión de carteras donde los inversores tratan de limitar los activos de riesgo o, simplemente, buscan hacer caja ante las rentabilidades acumuladas. Al final, es cuestión de tiempo que vuelva una mayor certeza de los inversores hacia el futuro que les haga de nuevo acumular riesgo. Y si es a precios más bajos, que ofrezcan un colchón sobre su valoración, por debajo de su precio "justo", mucho mejor.

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