El «balconing» cumple diez años en Baleares

Desde que hace una década ?en 2008? surgió en España la temeraria práctica del «balconing», había unanimidad en los medios en definirla como un comportamiento de riesgo llevado a cabo por turistas jóvenes, que esencialmente se lanzaban desde las terrazas de sus habitaciones a las piscinas o que pasaban de un balcón a otro en los hoteles en los que se alojaban. Sin embargo, con el paso del tiempo el concepto de «balconing» ha empezado a englobar también determinados accidentes o infortunios que, en sentido estricto, no responderían a ninguna de ambas prácticas de riesgo.

En ocasiones se califica ahora como posibles casos de «balconing» percances fatales que pueden obedecer en realidad a un accidente doméstico, un despiste, un problema de salud o incluso un suicidio. Esa circunstancia explicaría el motivo por el que este año, por vez primera, no hay coincidencia en los medios a la hora de señalar el número total de víctimas mortales habidas en 2018 en Mallorca por el «balconing». Serían hasta ahora entre seis y ocho en función de si, por ejemplo, se consideran como víctimas de esa práctica las tres personas fallecidas este verano por caídas al vacío desde el bloque de apartamentos Eden Roc, ubicado en la zona turística de Magaluf.

Con independencia de esas diferencias puntuales en el cómputo total de fallecidos, lo que sí es innegable es que este año está habiendo en Baleares, sobre todo en Mallorca, un preocupante repunte de los casos de «balconing» con respecto a veranos anteriores, tanto por lo que se refiere a las víctimas mortales como a los heridos. En cuanto a Ibiza, este estío hay también un incremento en el número total de casos confirmados.

Mayor control

Cabe recordar que las primeras iniciativas contra el «balconing» en Baleares se llevaron ya a cabo en una fecha tan temprana como 2010, después de que se hubiera confirmado que los casos habidos en 2008 y 2009 no habían sido meros hechos aislados. Ya entonces, los hoteleros isleños optaron, por ejemplo, por elevar la altura de las barandillas o por incrementar la vigilancia, mientras que en el Reino Unido empezaron a realizarse las primeras campañas de concienciación. Desde aquellas fechas, la adopción de diversas medidas de prevención ha sido una constante en estos últimos años para intentar acabar con el problema del «balconing».

En ese contexto, el pasado mes de julio el Ayuntamiento de Calviá acogió una reunión multisectorial para tratar sobre el mencionado repunte detectado este año, especialmente en la zona de Magaluf. Acudieron a la citada reunión, entre otros, el alcalde de Calviá, el socialista Alfonso Rodríguez; el presidente de la Asociación Hotelera de Palmanova-Magaluf, Sebastià Darder, o el doctor del hospital palmesano de Son Espases Juan José Segura-Sampedro, coautor de un estudio pionero sobre el fenómeno del «balconing». Entre los asistentes al encuentro se encontraban también representantes de la Policía Local de Calviá, la Guardia Civil, la Delegación del Gobierno, el Consulado del Reino Unido, la Consejería de Turismo y la Consejería de Salud.

Todos ellos coincidieron en la necesidad de intentar controlar la denominada oferta agresiva de alcohol, ya que los accidentes en los que en 2018 han estado implicados turistas extranjeros habrían estado motivados, en el 100 por cien de los casos, por un consumo excesivo de bebidas alcohólicas. Hubo también unanimidad acerca de la necesidad de intensificar las campañas de información en los países de origen, así como en los aviones y aeropuertos, e igualmente en Mallorca. Otros puntos de coincidencia fueron que tendrían que hacerse más inspecciones en los locales de ocio nocturno o que los consistorios deberían poder contar con una mayor capacidad normativa.

Un estudio pionero

Previamente, en mayo de este año, el doctor Segura-Sampedro había grabado ya sendos vídeos informativos para advertir a los turistas ingleses acerca de los riesgos de la práctica del «balconing». Esa campaña le llevó a ser protagonista de un reportaje publicado en «The Times». El doctor Segura-Sampedro forma parte del Servicio de Cirugía General y del Aparato Digestivo de Son Espases. Precisamente, el pasado año un equipo de diversos especialistas del citado servicio ?incluido Segura-Sampedro? presentó el pionero trabajo «Balconing: Una locura inducida por el alcohol», que fue publicado en la prestigiosa revista médica «Injury».

Segura-Sampedro explicó en mayo a ABC que dicho trabajo fue «el primer estudio de carácter global realizado sobre este fenómeno». El periodo que cubre ese estudio es de cinco años, entre 2010 y 2015. En dicho lustro fueron registrados 46 casos de «balconing» en Baleares, la mayoría de ellos en Mallorca, más en concreto en Calviá. Del citado total de turistas, 45 eran hombres. Como era de esperar, la mayoría de casos registrados se dieron en verano, con 28 en total. Además, hubo 12 casos en primavera, 5 en otoño y 1 en invierno. La media de edad de las víctimas era de 24 años.

Un elemento clave del mencionado estudio era que en el 95 por cien de los casos las víctimas habían consumido alcohol. Además, los autores del trabajo constataron que aun siendo semejante el número de turistas alemanes y de turistas británicos que cada verano llegan a Mallorca, el número de casos de «balconing» entre los visitantes ingleses doblaba al número de casos entre los visitantes de nacionalidad germana. La conclusión del estudio fue que el «balconing» podía abordarse «como otra consecuencia del abuso del alcohol y de las borracheras».

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