Cerco al timo de las falsas intoxicaciones de turistas británicos

El cerco sobre las falsas denuncias por intoxicación alimentaria en España sigue estrechándose para los turistas británicos. Esta semana el[…]

El cerco sobre las falsas denuncias por intoxicación alimentaria en España sigue estrechándose para los turistas británicos. Esta semana el Regulador de Gestión de Reclamaciones de Reino Unido (CMR, por sus siglas en inglés) ha suspendido por primera vez la licencia de una empresa por incitar estas reclamaciones falsas en España. Una práctica que, según la Confederación Española de Hoteles y Alojamientos Turísticos (CEHAT), ha costado 60 millones de euros solo en el último año.

Se conoce como «el fraude de la diarrea» y hasta el ministro de Exteriores británico, Boris Johnson, ha ironizado con ello: «El sistema digestivo de los británicos se ha convertido en el más delicado del mundo». El modus operandi es sencillo: tras pasar las vacaciones en España, los turistas vuelven a casa y presentan el ticket de compra de un antidiarreíco. Con la favorable legislación británica, el paquete vacacional lo acababa pagando el hotel español. El timo ha alcanzado tal magnitud que este año los hoteleros españoles han amenzado con aumentar los precios para los turistas británicos, o incluso vetarlos. Al final, el Gobierno de Theresa May ha intervenido. «Sus acciones son perjudiciales y no serán toleradas», declaró a principios de verano el secretario de Justicia inglés, David Lidington. También han empezado a llegar condenas a las familias británicas. La primera, en julio, por fraude a un hotel de Gran Canaria. La familia tiene que pagar 4.192 euros.

La facilidad ha inspirado a agencias «buitre» de reclamaciones, como la clausurada Allsure. «Animaba a los viajeros a inventarse o adornar síntomas de enfermedades gástricas para obtener una indemnización», concluyó la investigación del CMR. Hasta aleccionaba a sus clientes para que dieran las respuestas indicadas durante el proceso. Según Abta, la asociación de agentes de viajes británicos, desde 2013 estas reclamaciones han incrementado más del 500%.

En buen camino

Los hoteleros de Benidorm recibieron la noticia de la retirada de licencia como «el buen camino hacia la normalización de la relación entre cliente y establecimiento», en palabras del presidente de Hosbec, Toni Mayor.

El síntoma evidente de que el fenómeno se había desmadrado son las 2.000 denuncias que se han retirado cuando las autoridades del Reino Unido anunciaron que se iba a investigar esta picaresca. «Se ha dado algún caso en el que el turoperador había denunciado al turista por una de estas reclamaciones sin sustanciar y a este le han condenado a pagar 25.000 euros, con lo que ha tenido que vender el coche, como quien dice, para saldar su deuda», relató Mayor.

Aunque en Benidorm han sufrido esta avalancha de falsas intoxicaciones alimentarias con especial saña, como destino preferido de los británicos, el presidente de los hoteleros matiza que «ha sido un problema general de toda la zona mediterránea» y han realizado gestiones ante el Reino Unido también representantes griegos y portugueses.

En Baleares, el asunto de las falsas denuncias de turistas lleva ya varios años preocupando al sector hotelero, en especial en Mallorca y en Ibiza, debido a la gran afluencia de visitantes a ambas islas en temporada alta. «Se está llegando a un nivel de fraude que es insoportable», había alertado ya a principios de este año la presidenta de La Federación Empresarial Hotelera de Mallorca (FEHM), Inma de Benito.

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En ese contexto, cabe recordar que la pasada semana trascendió que una cadena presente en el municipio mallorquín de Alcudia había denunciado un presunto fraude global de 4,2 millones de euros por parte de clientes que habrían fingido intoxicaciones alimentarias. Un total de 797 personas formularon reclamaciones el pasado año, por supuestas dolencias gástricas, en alguno de los tres hoteles con que cuenta dicha cadena en Alcudia. Las primeras pesquisas policiales constataron indicios de delito en la práctica totalidad de dichas reclamaciones, que serían falsas.

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Más recientemente, el pasado mes de junio, la Guardia Civil detuvo en Alcudia a dos personas de nacionalidad británica que, presuntamente, habrían incitado a turistas del Reino Unido a poner denuncias que al parecer también eran falsas. Fue la primera vez que se produjeron en la isla sendos arrestos por este asunto.

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