Autónomos, ¿vacaciones sí o no?

En España hay 3.209.379 autónomos, según un informe elaborado por la Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos (ATA). Hay que recordar que estos trabajadores por cuenta propia no cuentan con un periodo vacacional previamente establecido o acordado con la empresa, como ocurre con los asalariados.

Estos trabajadores no tienen que llegar a un acuerdo con el jefe porque ellos son quienes administran el volumen de trabajo y el tiempo dedicado a ello. «Este trabajador puede decidir cuándo tiene sus vacaciones y no tiene que pedir autorización a nadie más que a sí mismo, pero su periodo de descanso no es retribuido», señala el abogado Pere Vidal, experto en derecho del trabajo.

No darse de baja de Autónomos

Fuentes de la Asociacón de Trabajadores Autónomos señalan que «nunca merece la pena darse de baja si de lo que estamos hablando es de irte de vacaciones». Además, esta cuota no debería ser un problema si el negocio del trabajador por cuenta propia goza de buena salud, señalan desde el organismo.

«Los autónomos son previsores y conscientes de que de esa cuota dependen su pensión, sus bajas, su maternidad? Y menos si estás disfrutando de bonificaciones como la tarifa plana, hay que saber que al volver a darte de alta ya no tendrás esas ventajas».

En este sentido, los autónomos pueden cambiarse dos veces al año la base de cotización siempre que lo soliciten en la Tesorería General de la Seguridad Social antes de el 1 de mayo con efectos económicos para el 1 de julio siguiente o el 1 de noviembre con efectos económicos para el 1 de enero del año siguiente

En este sentido, muchas personas del colectivo se plantean cuándo conviene coger vacaciones e incluso valoran la opción de no cogerlas. «Una práctica muy utilizada por estos trabajadores es darse de baja durante las vacaciones para ahorrarse uno o dos meses de cuota de autónomos (267 euros al mes aproximadamente)», apunta Vidal. Pero el experto no lo recomienda: «Para los autónomos en edades cercanas a la jubilación, este periodo vacío de cotizaciones podría comportar una disminución en su eventual pensión de jubilación».

Además, la normativa del Régimen Especial de Trabajadores Autónomos exige que «el trabajador desarrolle de manera habitual, personal y directa una actividad a título lucrativo» para poder darse de alta de nuevo. Por lo tanto, si un autónomo se da de baja de una actividad de este tipo, que realiza durando todo el año, «podría cuestionarse la procedencia de su baja durante las vacaciones para ahorrarse las cotizaciones sociales», añade el abogado.

Planificar las vacaciones

Una de las principales preocupaciones que tiene un trabajador por cuenta propia está relacionada con el nivel de facturación, ya que de ello dependen sus beneficios. Los expertos aconsejan planificar el periodo vacacional para que afecte lo menos posible a la facturación del trabajador. Anticiparse a la fecha de comienzo del periodo de descanso es fundamental para que no haya problemas de orden administrativo con clientes o proveedores.

Los expertos en relaciones laborales aseguran que una buena planificación evitará clientes descontentos y, lo que es más grave, potenciales incumplimientos contractuales y posteriores reclamaciones, como pueda ser el retraso en la ejecución de un proyecto.

Desde ATA señalan que «habitualmente se realizan contratos a otros autónomos para que atiendan sus negocios o sus pedidos o en otras ocasiones realizan contratos temporales para suplir su ausencia, pero hay otros muchos que simplemente cierran».

«Hay que tener en cuenta que cada negocio es un mundo, que un abogado, que es autónomo, si el juzgado está cerrado, puede hacer otras cosas, pero no ir al juzgado, por lo que quizá sea ese mes el más propicio para irse de vacaciones, y sin embargo no lo es para quien tiene un bar en la playa», añaden fuentes de la asociación. También aconsejan:

-Establecer momentos de conexión. Para los casos de emergencias es recomendable fijar un protocolo de conexión, del cual se habrá informado previamente a los clientes. Se puede facilitar un teléfono para estos casos habiendo definido qué es una emergencia y establecer una periodicidad para el resto de comunicaciones por otra vía que el autónomo pueda controlar, como por ejemplo, el correo electrónico.

-Prever un fondo para eventualidades. Es aconsejable preparar durante el año un fondo que permita cubrir los gastos fijos durante los periodos de vacaciones, y también, incluso, para aquellos momentos en que sea imposible facturar por otras razones.

-Preparación previa al regreso laboral. Unos días antes de volver a trabajar, habría que empezar a moverse para reactivar el trabajo, volver a hacer captación de nuevos clientes o contactar con clientes habituales, para que la vuelta sea los menos atareada posible.

Claves para sobrevivir al trabajo sin vacaciones

No es lo habitual, pero muchos trabajadores por cuenta propia no se plantean disfrutar de un periodo vacacional y esto puede tener sus contradicciones. al margen del tedio de trabajar durante todo el año sin tener si quiera siete días de desconexión, la productividad y la salud también corren riesgo de verse afectas negativamente.

Si al autónomo le es imposible cogerse un largo periodo de vacaciones, «puede plantearse hacer unas vacaciones cortas para al menos reducir el agotamiento mental», explica la directora de máster Pilar Ficapal. En todo caso, si esta opción no es viable en ningún momento del año, «hay que procurar disfrutar de momentos de recreo y ocio y desconectar en algún momento».

Algunos consejos que aportan los expertos sobre la materia pasan por:

-Limitar los horarios y la presión temporal. Tomarse el tiempo necesario para desarrollar las tareas o actividades y establecer espacios fijos para la realización de actividades extralaborales y de tiempo libre.

-Equilibrar el volumen de trabajo y limitar, en la medida de lo posible, la respuesta a clientes y proveedores.

-Practicar actividad física, cualquier tipo de actividad para mover el cuerpo.

-Disfrutar del tiempo libre y desconectar de las actividades relacionadas con el trabajo.

Hay que señalar que los últimos datos arrojados por la Asociación de Trabajadores Autónomos muestra que el 36,3% de los trabajadores por cuenta propia dedica entre 8 y 10 horas diarias a su trabajo. El 25,1%, en cambio, trabaja entre 6-8 horas al día. Mientras que la jornada más larga, la realizan el 15,1% que afirma trabajar más de 10 horas.

Desconectar para volver con más fuerza

Aunque los autónomos se encuentran en una posición singular a la hora de afrontar un periodo vacacional, todos los expertos coinciden en recomendar un periodo de descanso para romper con la rutina del trabajo diario.

«Entre los autónomos, uno de los riesgos psicosociales más frecuentes es el estrés laboral», señala Pilar Ficapal, directora del máster de Dirección y gestión de recursos humanos de la UOC. En este sentido afectan la demanda excesiva de trabajo, las fechas límite y los plazos ajustados, que pueden ser los desencadenantes de la ansiedad. Además, los horarios tan extensos de trabajo pueden desencadenar importantes consecuencias en la vida personal, familiar y social, y generar tensión emocional y angustia por las dificultades de conciliación entre los diferentes ámbitos. Todo esto «comporta fatiga mental, y por lo tanto, una disminución de la capacidad de atención y del rendimiento», señala la profesora.

Por otro lado, cuando el autónomo para de trabajar durante un tiempo, tiene la sensación de que el trabajo queda desatendido, y esto le genera una angustia que hace que a veces no acabe de desconectar nunca, apunta por su parte Sonia González, profesora de dirección y gestión de recursos humanos de la UOC.

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