Qué es un ETF y cómo se puede invertir en él

Los fondos cotizados son una opción cada vez más atractiva para el inversor

El inversor europeo pierde el miedo a los fondos cotizados o ETF y cada vez más apuesta por estos vehículos nacidos en los Estados Unidos, donde son todo un éxito: 2022 ha sido el quinto mejor año para el mercado europeo de ETF, alcanzando los 1,24 billones de euros, que supone un crecimiento anual del 17% durante la última década, según datos de Amundi.

Los ETF y los fondos de renta fija recaudaron, en su conjunto, unos flujos netos de activos por valor de 31.600 millones de euros. El 2022 ha sido un año de adaptación al cambio de circunstancias, en el que los inversores de ETF ajustaron su exposición al riesgo.

En renta variable, desde un principio se apostó por una exposición global o estadounidense mientras que los productos de activos europeos vieron salidas significativas.

A diferencia de los ETF de renta fija, en renta variable los ETF de emergentes acumularon flujos constantes mes tras mes alcanzando unos flujos netos de activos por valor de 54.100 millones de euros.

Los flujos se destinaron principalmente a energía alternativa y a seguridad cibernética, así como los mercados emergentes, en particular de China, que se mantuvo en la parte alta de la agenda de los inversores.

Qué es un ETF

El ETF o exchange-traded fund, son vehículos que se negocian en el mercado secundario y que ponderan a un índice.

Es decir, el inversor no compra acciones de un índice, sino que compra la ponderación de esos valores que conforman el índice.

¿Qué quiere decir esto? El ETF referenciado a un índice tendrá el mismo comportamiento que el índice, es decir, si sube, el ETF subirá y si baja, también caerá.

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Actualmente, hay ETF para cada índice mundial, lo que permite diversificar al inversor, ya que puede adquirir índices de renta variable de diferentes regiones y de renta fija, también de diferentes clases.

¿Qué tipo de ETF existen?

Al igual que los fondos de inversión existen diferentes modalidades.

En primer lugar están los ETF que siguen la evolución de los mercados.

Luego están los ETF inversos, que apuestan en contra de lo que hace el mercado, que siguen a los índices de manera contrarían, es decir, que la rentabilidad de este ETF será positiva cuando el mercado pierda, y viceversa.

Y, por último, los apalancados, que introducen derivados y que pueden incrementar las ganancias o pérdidas del índice de acuerdo a su evolución.

Qué riesgos existen a la hora de invertir

Al tratarse de un producto cotizado, el inversor debe saber que puede elegir un ETF que no se adecúe a su perfil de riesgo y que ofrezca una rentabilidad distinta a la esperada.

Otro problema es que aquellos ETF que invierten en divisas distintas también tienen el riesgo de moneda.

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