Talleres y desfiles, últimos recursos del gremio fallero contra su extinción

Ofrecer a altos ejecutivos talleres de cómo hacer fallas como terapia antiestrés o alquilar sus naves para desfiles de moda[…]

Ofrecer a altos ejecutivos talleres de cómo hacer fallas como terapia antiestrés o alquilar sus naves para desfiles de moda o actividades empresariales son los últimos recursos del gremio de artistas falleros valencianos para promocionar su actividad y evitar su extinción.

Aunque estas alternativas tampoco les reportan grandes beneficios económicos, permiten dar proyección internacional al trabajo del sector y promocionar un trabajo que no se dedica exclusivamente a la creación de monumentos falleros, según explica a EFE el secretario general del gremio, Ximo Esteve.

El pasado mes de enero, unos 750 empresarios ingleses, norteamericanos, alemanes y daneses, entre otras nacionalidades, se enfundaban el mono blanco, la mascarilla y los guantes para realizar las tareas de pintura, modelado y rascado de corcho blanco a las que se enfrentan cada día los artistas falleros.

Las instalaciones artesanas, ubicadas en el barrio valenciano de Benicalap y conocidas como Ciudad del Artista Fallero, llevan ya tres años realizando esta experiencia de dedicar dos o tres horas a empresarios de una multinacional para crear fallas pero hasta el momento ninguna ha tenido la magnitud de esta última.

Esteve destaca que las naves industriales donde los artesanos dan vida a la sátira fallera también se han alquilado para realizar desfiles de moda o eventos empresariales.

Además y de forma recurrente, los artistas falleros han participado en la construcción de escenografías para películas estadounidenses o para parques temáticos como Terra Mítica, Port Aventura y Disneyland, así como el diseño de carrozas, expositores y decoraciones.

"Lo que está claro es que las fallas ya no dan de comer", advierte Esteve, que también explica que los talleres para empresas y la nave que alquilan actúan como "cebo" para captar clientes de los demás servicios que ofrecen como artesanos y para que la gente vaya a conocer la Ciudad del Artista Fallero.

"El principal problema es que la 'ciudad fallera' no la conoce nadie. A nosotros nos ven en fallas, pero el resto del año no saben ni dónde vivimos ni mucho menos dónde trabajamos", asegura el portavoz del Gremio.

El espejo en el que Benicalap quiere reflejarse es la ciudad italiana de Viareggio, famosa por sus carnavales y también por el gremio de artesanos que realizan sus carrozas y que, según Esteve, "sacan mucho dinero" con visitas pagadas a sus talleres, en los que enseñan a los visitantes cómo trabajan y llevan a cabo sus actividades.

Esta idea de hacer visitable la Ciudad del Artista Fallero se sustenta también en la presencia del Museo, propiedad del gremio y que se incluye en actividades turísticas como el "Fallas Tour".

La Fundación Turismo Valencia explica que se trata de una visita guiada disponible durante todo el año en la que muestran lugares representativos del fenómeno fallero, como son el propio museo, la calle de la Paz o la plaza del Ayuntamiento.

Sin embargo, no incluyen los talleres donde se realizan los monumentos falleros entre los puntos a visitar, aunque sí recomiendan a los integrantes del tour la realización de sus actividades.

Ximo Esteve, con cuatro décadas de trayectoria a sus espaldas, afirma que los artistas falleros no cierran sus talleres "por vergüenza", ya que están "arruinados" debido, entre otros aspectos, al aumento de la competencia.

"Ha entrado muchísima gente que no sabía dónde caerse muerta y sabía rascar un poco de corcho, así que se ha puesto a hacer fallas", comenta.

Asegura que les mantiene su "espíritu de combate" y que no saben hacer otra cosa y les gusta. Si fuera por los resultados económicos, "ya habríamos cerrado todos", alerta.

Desconoce si estas actividades de promoción serán la solución, pero por el momento ya han notado un ligero aumento de las llamadas para realizar pedidos desde que las han puesto en marcha.

"Tenemos que movernos, no tenemos una gran capacidad económica como gremio para hacer grandes campañas publicitarias pero ya hemos estado veinte años llorando y no sirve", lamenta.

.

En portada

Noticias de 

Si esta noticia ha sido útil para ti,
apúntate a nuestros boletines

También en nuestro canal de Whatsapp