Sindicatos argentinos preparan mañana gran movilización previa al 1 de mayo
Los sindicatos de Argentina preparan para mañana viernes una gran movilización de protesta contra los aumentos en las tarifas del[…]
Los sindicatos de Argentina preparan para mañana viernes una gran movilización de protesta contra los aumentos en las tarifas del Gobierno de Mauricio Macri, contra los despidos y por la mejora de las condiciones salariales, antes de celebrar el próximo domingo el Día del Trabajo.
La iniciativa unirá a las tres ramas de la peronista Central General del Trabajo (CGT) -que en los últimos años ha tenido diferencias entre sus líderes por su posición frente al kirchnerismo- y las dos de la Central de Trabajadores de Argentina (CTA), también dividida por su afinidad con anteriores gobiernos.
En declaraciones a los medios en los últimos días, los líderes gremiales afirmaron que esperan que los actos sean multitudinarios.
Desde el arco político, distintas formaciones opositoras han anunciado su apoyo a la convocatoria.
El bloque de diputados del kirchnerista Frente para la Victoria (FpV) anunció hoy en un comunicado que se adhiere "a la jornada de movilización y protesta contra el brutal ajuste, el tarifazo y los despidos en el Estado y el sector privado, que se realizará mañana en el marco de la celebración del Día de los Trabajadores".
También el Partido Obrero participará en el acto con una columna independiente que pedirá que se convoque una jornada de huelga nacional y partirá desde el Ministerio de Economía.
La preocupación por la situación laboral en Argentina es debido a los 120.000 despidos -según cálculos de la Cámara Argentina de la Mediana Empresa- ocurridos en los últimos meses en el país suramericano, tanto en el sector público como en el privado, y la disconformidad respecto a los impuestos que gravan los salarios centrarán los reclamos de mañana.
También la elevada inflación, la necesidad de mejoras para los jubilados tendrán un papel protagonista entre los reclamos de este viernes.
En este marco, el Senado aprobó ayer un proyecto de ley impulsado por la oposición y no respaldado por el Gobierno, para frenar los despidos durante seis meses, y pasará ahora a la Cámara de Diputados, que si le da el visto, lo convertirá en ley.
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