¿Qué es mejor, un seguro de ahorro, un depósito o una letra del Tesoro?

Las mutuas se lanzan a competir contra las letras del Tesoro y los depósitos extranjeros pero, ¿es un seguro de ahorro la mejor opción para el inversor cauteloso?

El escenario de subida de los tipos de interés ha abierto el abanico de productos interesantes para el ahorro más conservador.  

Si hace unos meses escaseaban las opciones que arrojaran rentabilidades positivas, actualmente existen opciones como las letras del Tesoro o los depósitos extranjeros, que ofrecen retornos entorno al 3 por ciento anual con un riesgo bajo. 

Recientemente, además, las aseguradoras se han metido de lleno en la guerra por el pasivo potenciando un producto tradicional de este sector: los seguros de ahorro

Esta misma semana, Mutua Madrileña ha lanzado un seguro de vida ahorro que ofrece una rentabilidad bruta garantizada del 2,60 por ciento el primer año (y una rentabilidad neta del 2,10 por ciento). 

Pero, ¿son los seguros de ahorro una opción mejor que las letras del Tesoro o los depósitos de entidades extranjeras?  

¿Qué es un seguro de ahorro? 

Para responder a esta pregunta, lo primero que cabe es explicar lo que es un seguro de ahorro. 

Pues bien, se trata de un producto financiero que adopta la modalidad de un seguro de vida.  

Es decir, que incluye una pequeña indemnización en caso de fallecimiento aunque su propósito fundamental es el ahorro. 

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Aunque se comercializan para inversores conservadores, lo cierto es que existe un rango amplio de modalidades, de menor a mayor riesgo (y potencial de rentabilidad). 

Así, dentro de esta gama están los SIALP (los seguros individuales de ahorro sistemático, en los que la aseguradora tiene que garantizar el 85 por ciento del capital aportado, como mínimo) pero también los united linked (lo más parecido a fondos de inversión dentro del sector asegurador). 

Variedad de productos con distintos niveles de riesgo 

Esta diversidad es un primer factor que los inversores deben tener en cuenta a la hora de comparar un seguro de ahorro con las letras del Tesoro o con los depósitos. 

Pues no es lo mismo invertir en un seguro con una rentabilidad garantizada (más semejante a un depósito) que en un united linked, donde el tomador asume todo el riesgo de los activos en cartera. 

Asimismo, otro factor crucial en este tipo de productos son las comisiones, que suelen ser más elevadas y menos transparentes que en el caso de las letras del Tesoro y los depósitos

“Hay que mirar muy bien la letra pequeña. Un seguro de ahorro es un seguro y, en los seguros, la letra pequeña importa y mucho. No es un producto ‘plain vainilla’, como dicen los anglosajones. Si miras las condiciones para ver si están aseguradas las tejas de tu chalé, también tienes que hacerlo en un producto de este tipo”, explica Víctor Alvargonzález, de la empresa de asesoramiento financiero independiente Nextepfinance.  

En el caso del nuevo seguro de ahorro de Mutua, por ejemplo, la aseguradora informa de que “se aplica una comisión sobre la provisión matemática del 0,50 por ciento, que ya está descontada en la rentabilidad neta del 2,1 por ciento garantizada para el primer año y, adicionalmente, una prima por cobertura de fallecimiento, cuyo importe se calcula según la edad del asegurado”. 

En las letras del Tesoro, en cambio, las comisiones son muy inferiores. 

Prácticamente no existen en el caso de comprar los títulos directamente en la web del Tesoro o en el Banco de España, mientras que se elevan al 0,10-0,15 por ciento en el supuesto de recurrir a la intermediación de una entidad financiera. 

Por su parte, los depósitos tampoco suelen cobrar comisiones. 

Con el apoyo del Consorcio de Compensación de Seguros 

Otra desventaja de los seguros frente a los depósitos o las letras del Tesoro es su mayor riesgo. 

En el caso de las letras del Tesoro, están respaldadas por el Gobierno de España, que es muy improbable que pueda quebrar.  

En cambio, los seguros de ahorro dependen de la solvencia de la aseguradora. Es cierto que cuentan con el apoyo del Consorcio de Compensación de Seguros pero la prioridad de cobro de estos ahorradores está por detrás de otros acreedores como el Estado o los empleados. 

De este modo, ni tan siquiera en los seguros de ahorro más conservadores se garantiza el reembolso de hasta 100.000 euros como sí sucede con los depósitos a través del Fondo de Garantía de Depósitos (FGD). 

Ahora bien, hay que recordar que los depósitos extranjeros (los más rentables ahora mismo), no están respaldados por el FGD español, sino del país donde esté domiciliado el banco (con los inconvenientes y riesgos que eso puede suponer).  

La liquidez es clave 

Otro asunto clave a la hora de comparar estos productos es la liquidez. 

En este campo salen ganando de nuevo las letras, pues se pueden vender en todo momento en el mercado secundario si se necesita recuperar el capital, en una operación que estará sujeta a las condiciones del mercado en el momento de la venta. 

Por su parte, tanto depósitos como seguros pueden incluir una penalización por rescatar el dinero antes del plazo fijado, lo que supone un inconveniente para estos productos. 

En cambio, entre los puntos a favor de los seguros está la fiscalidad, pues permiten diferir el pago de impuestos hasta que el rescate del dinero sea efectivo. 

La rentabilidad

Por último, pero no menos importante, está el tema de la rentabilidad.  

Actualmente, las letras a un año ofrecen unos intereses del 2,83 por ciento, según la última subasta del Tesoro; mientras que el depósito extranjero más jugoso entrega un 3,10 por ciento a través de Raisin. La mayoría de seguros de ahorro se quedan por debajo. 

Las letras del Tesoro, la mejor opción 

Teniendo todo esto en cuenta, Alvargonzález tiene claro que la deuda pública es su opción favorita. 

Si el Estado te paga el 3 por ciento a un año, menos unas comisiones del 0,10-0,15 por ciento, ya tienes un producto que te paga un 2,75 por ciento, que te puedes ir cuando quieras y que, encima, cuenta con liquidez diaria”, dice.  

"Para qué te vas a complicar con la letra pequeña de un seguro que te paga un 2,6 por ciento el primer año, que ya es menos que las letras del Tesoro, y que aún no sabemos cuánto va a pagar el segundo año”, apunta. 

Y es que, "si bajan los tipos a un año, lo más seguro es que la rentabilidad del seguro vaya bajando”. 

Asimismo, puntualiza que las comisiones del seguro de ahorro se pagan anualmente, mientras que las aplicables a las letras solo se abonan al realizar la operación. 

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