Hasta 180 militares atienden desde hoy a presos por huelga en cárceles belgas
Hasta 180 militares tienen desde hoy el mandato de auxiliar en labores "humanitarias" a los internos en las cárceles de[…]
Hasta 180 militares tienen desde hoy el mandato de auxiliar en labores "humanitarias" a los internos en las cárceles de las regiones de Bruselas y Valonia (sur del país), donde los funcionarios de prisiones belgas llevan dos semanas en huelga, informaron hoy las cadenas públicas VRT y RTBF.
Los ministros belgas de Justicia, Koen Geens, y del Interior, Jan Jambon, han recurrido para ayudar en la atención a los presos al Ejército, cuyos efectivos están muy presentes también estos días en las calles de Bruselas para realizar tareas de vigilancia tras los atentados terroristas del 22 de marzo.
Por el momento, los militares deberán asistir a la Policía federal y a la Cruz Roja en las prisiones Lantin (este de Bélgica), Saint-Gilles y Forest (ambas en Bruselas) para garantizar derechos fundamentales de los reclusos ante la falta de personal, como el reparto de comidas y medicamentos o el acceso a las duchas o a los patios.
Según la VRT, los soldados no tendrán que ocuparse de la vigilancia y no irán equipados con armas de fuego.
Inicialmente se han asignado para estas tareas a seis pelotones de 30 hombres cada uno que acudirán progresivamente a los centros donde no haya suficientes agentes penitenciarios para hacerse cargo de sus funciones.
La RTBF destaca que el objetivo de esta iniciativa es doble: aliviar a los policías desbordados que sustituyen a los guardas de prisiones desde hace dos semanas y mejorar las condiciones de detención de los internos, "muy difíciles" ante la escasez de personal.
Los guardias, que se quejan de falta de efectivos y salarios bajos, rechazaron masivamente el sábado el último acuerdo entre sus representantes sindicales y el Gobierno belga, que contemplaba entre otros aspectos contratar a más trabajadores y congelar los recortes.
El ministro de Justicia indicó el domingo que ya había superado el marco presupuestario fijado por el Gobierno en las negociaciones con los sindicatos, según la agencia Belga.
El Estado belga ha sido condenado ya tres veces por los tribunales por las condiciones en que se encuentran los detenidos desde el inicio de la huelga, entre ellas la imposibilidad de salir de sus celdas y darse una ducha, comidas servidas únicamente una vez al día, falta de ropa limpia o visitas suprimidas.
Por ejemplo, los agentes de Lantin (este) indicaron a la RTBF que rechazaron el acuerdo con el Gobierno federal porque les obligaba a trabajar con un 10 % menos de personal, y argumentaron que deben hacerse cargo de 580 internos cuando la capacidad está limitada a 340 personas y que sólo hay tres agentes por cada 80 detenidos.
La huelga ha dejado casos como el de tres personas en detención preventiva desde hacía dos meses en la prisión de Nivelles (sur) que han quedado en libertad al no haber agentes disponibles para llevarlos ante el correspondiente juez, que debía decidir sobre si prolongaba su arresto, según Belga.
Por su parte, la prisión belga Merksplas, en la provincia flamenca de Amberes vivió el sábado un motín en el que unos 170 detenidos se negaron a regresar a su celda después de un paseo.
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