El paro baja en Asturias en 1.800 personas y la tasa de paro queda en 14,23%
El paro bajó en Asturias en el primer trimestre en 1.800 personas, el 2,74 por ciento respecto al cierre del[…]
El paro bajó en Asturias en el primer trimestre en 1.800 personas, el 2,74 por ciento respecto al cierre del pasado año, hasta un total de 65.400 desempleados, con lo que la tasa de paro descendió del 14,59 al 14,23 por ciento, cuatro puntos y medio por debajo de la media nacional.
Según la Encuesta de Población Activa (EPA) publicada hoy por el Instituto Nacional de Estadística (INE), Asturias fue una de las cinco únicas comunidades autónomas en las que se redujo el paro en el primer trimestre en relación al cierre del año pasado, mientras que en el conjunto del país se produjo un repunte del 0,4 por ciento.
Además, respecto al primer trimestre de 2016, el desempleo descendió en el Principado en 25.500 personas, el 28 por ciento, la mayor reducción en términos relativos del país.
La tasa de paro se situó en Asturias en el 14,23 por ciento, la séptima más baja entre las comunidades autónomas y 4,5 puntos por debajo de la media nacional.
La EPA también refleja que el Principado fue una de las tres únicas regiones en las que mejoró la ocupación en el primer trimestre.
En concreto, el número de ocupados subió en 400 personas, el 0,1 por ciento, hasta 394.100 trabajadores, con lo que en el último año ha aumentado en 18.700, el 5 por ciento, más del doble que en el conjunto de España.
Sin embargo, el número de activos (personas que trabajan o buscan empleo) bajó en 1.500 personas en el primer trimestre, el 0,3 por ciento, hasta 459.500, con lo que en el último año ha caído en 6.800, el 1,45 por ciento.
Con ello, la tasa de actividad se redujo del 50,9 al 50,83 por ciento, de nuevo la más baja del país, ocho puntos inferior a la media nacional.
Tanto la directora del Servicio Público de Empleo (Sepepa), Luisa Pérez, como la responsable de Estudios Económicos de la Federación Asturiana de Empresarios (FADE), Marta Álvarez, han coincidido en advertir de que los datos de la EPA hay que tomarlos con cautela en comunidades de pequeña población como Asturias, debido al bajo tamaño de la muestra, que puede provocar importantes oscilaciones entre un trimestre y otro.
No obstante, Luisa Pérez ha considerado que la EPA refleja un "comportamiento positivo del mercado de trabajo", especialmente en contraste con la evolución de los datos nacionales.
Por su parte, Marta Álvarez ha destacado que los datos son "muy positivos", unos de los mejores entre las comunidades autónomas, pese a que el primer trimestre siempre está marcado por la finalización de los contratos de la campaña de Navidad y a que este año no se ha contado con el impulso que suele generar la Semana Santa.
Los secretarios generales de UGT y CCOO de Asturias, Javier Fernández Lanero y Antonio Pino, respectivamente, han reconocido la tendencia favorable del desempleo en términos cuantitativos, pero han coincidido en advertir de que el empleo sigue marcado por la precariedad y la temporalidad.
Fernández Lanero ha expuesto que si se analiza "en profundidad" la EPA los datos "ya no son tan favorables", ya que, por ejemplo, la temporalidad alcanza el 26 por ciento y la mitad de los empleos que se crean son a tiempo parcial, "en su mayoría involuntarios y en muchos casos en fraude de ley".
Antonio Pino ha incidido en la nueva caída de la "ya endeble" población activa y ha alertado del "lastre" que suponen "la precariedad, la eventualidad y el contrato a tiempo parcial", todo ello unido a la "falta de dinamismo de la economía y del mercado de trabajo".
En el conjunto del país, el número de parados aumentó en 17.200 personas durante el primer trimestre del año, el 0,41 por ciento, hasta los 4.255.000, de forma que la tasa de desempleo se elevó 12 centésimas y se situó en el 18,75 % de la población activa.
Asimismo, la ocupación disminuyó en 69.800 personas, el 0,38 por ciento, hasta totalizar 18.438.300 trabajadores.
El número de ocupados en España disminuyó en mayor medida que aumentó el de parados debido a que la población activa se redujo en 52.600 personas, hasta situarse en 22.693.300, dejando la tasa de actividad (58,78 %) en niveles no registrados desde 2006.
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