Una bodega familiar eleva a quince las industrias vitivinícolas en DO Arribes
Una bodega familiar implantada en Fermoselle (Zamora) eleva a quince las industrias vitivinícolas amparadas en la Denominación de Origen Arribes,[…]
Una bodega familiar implantada en Fermoselle (Zamora) eleva a quince las industrias vitivinícolas amparadas en la Denominación de Origen Arribes, según han informado hoy el consejo regulador de esta DO a la que pertenecen municipios de Zamora y Salamanca de la zona del Duero fronterizos con Portugal.
La nueva bodega, llamada "El Hato y el Garabato", está impulsada por un madrileño y una asturiana "enamorados desde pequeños del pueblo de sus abuelos y de la naturaleza", según han resaltado los propietarios, José Manuel Benéitez y Liliana Fernández.
Este nuevo proyecto enológico está basado en la gestión sostenible de un recurso natural como son los viñedos de Arribes, que destacan por su antigüedad y por sus variedades únicas en el mundo.
Antes de crear esta bodega, los promotores han trabajado en otras industrias vitivinícolas en países punteros en este sector, en zonas de gran tradición enológica como California, Australia o Portugal.
La nueva bodega gestiona una parcela de cinco hectáreas de viñedos viejos próximos a la frontera entre España y Portugal.
Esos viñedos, de más de noventa años, se ubican en una zona de pizarra, arena, granito y tierras pobres en los que los trabajos han de realizarse de forma manual y que son ecológicos ya que nunca han conocido sustancia química artificial alguna.
Los vinos de "El Hato y El Garabato" están elaborados de modo artesanal con mínima intervención enológica en bodega y sin tratamientos químicos en el viñedo, según han resaltado sus responsables.
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