Tesla busca nuevo presidente para los próximos tres años
Elon Musk deja la presidencia del fabricante de automóviles, aunque mantendrá el cargo de director ejecutivo.
Pocas veces un tuit habrá tenido un peaje tan caro: 40 millones de dólares de multa y tres años sin poder ejercer como máximo directivo. Éste es el precio que tiene que pagar Elon Musk, fundador y presidente de Tesla, por el mensaje que escribió en la popular red social el pasado 7 de agosto en el que anunciaba su intención de sacar a su compañía de la bolsa y explicaba que había conseguido fondos para ello. Sin embargo, la privatización no llegó a producirse.
Por este motivo, el pasado jueves la Comisión de Bolsa y Valores de los Estados Unidos (SEC) presentó una demanda por fraude contra el todavía presidente del fabricante de automóviles por haber inducido a error a los inversores, puesto que considera que los mensajes que escribió en Twitter son «falsos y engañosos» y no tenían ninguna base. Y lo argumenta en el hecho de que el precio de las acciones de la compañía se desplomaron después de que sus más de 22 millones de seguidores en la famosa red social leyeran su tuit y provocó que los llamados vendedores a corto perdieran millones de dólares.
Tras la demanda por parte del consejo regulador, los títulos del fabricante de coches eléctricos volvieron a caer y al día siguiente perdían un 14% de su valor. De nada sirvió que el magnate sudafricano alegara que el plan de retirar a Tesla del parqué existía pero que fue él mismo quien posteriormente lo descartó.
Finalmente, Musk cerró un acuerdo con la SEC por el que abandonará la presidencia del consejo de administración de la empresa que fundó en 2003, aunque mantendrá el cargo de director ejecutivo, tal y como confirmó a última hora del pasado sábado el ente regulador, que impuso además una multa de 20 millones de dólares al directivo y otros 20 millones para la compañía.
«Los acuerdos, sujetos a la aprobación judicial, darán como resultado un gobierno corporativo integral y otras reformas en Tesla -incluida la destitución de Musk como presidente de la junta de Tesla- y el pago por parte de Musk y Tesla de sanciones financieras de 20 millones de dólares cada uno», informó el organismo en el comunicado.
Una «mala conducta»
Según el acuerdo, no podrá ser elegible como presidente de la junta por un período de tres años y será reemplazado por un «presidente independiente», mientras que dos «directores independientes» tienen que ser nombrados por la empresa.
«El paquete total de soluciones y ayudas anunciado hoy está específicamente diseñado para abordar la mala conducta en cuestión mediante el fortalecimiento del gobierno corporativo y la supervisión de Tesla para proteger a los inversores», explicó en el comunicado Stephanie Avakian, codirectora de aplicación de la SEC. «La resolución tiene como objetivo evitar una mayor alteración del mercado y daños a los accionistas de Tesla», dijo, por su parte, sucodirector, Steven Peikin.
Tesla vale en Wall Street más que la segunda compañía de automoción de Estados Unidos, Ford, a pesar de que la empresa sólo ha ganado dinero durante dos trimestres en 15 años. En la actualidad la compañía trata de aumentar la producción de su Modelo 3, un vehículo de gama media que confía en ser clave para el futuro del fabricante.