Sri Lanka y China firman un nuevo contrato portuario que encauza su relación
El Gobierno de Sri Lanka han firmado hoy un nuevo acuerdo con la constructora estatal china CCCC relativo a un[…]
El Gobierno de Sri Lanka han firmado hoy un nuevo acuerdo con la constructora estatal china CCCC relativo a un proyecto portuario en Colombo, valorado en 1.400 millones de dólares, que fue paralizado a principios de 2015 tras la llegada al poder del nuevo presidente del país, Maithripala Sirisena.
La paralización del proyecto, adjudicado a la Compañía de Construcción de Comunicaciones de China (CCCC), provocó el enfado de Pekín y enturbió las relaciones este la isla y China.
El acuerdo también ha sido rubricado la Autoridad de Desarrollo Urbano de la ciudad y la empresa Colombo International Financial City y modifica uno anterior de 2014, al sustituir la cesión libre de terrenos por una concesión a largo plazo.
La compañía china, por su parte, renuncia a unos 150 millones de dólares de compensación por la suspensión del plan, denominado Colombo Port City.
El pasado abril, Sri Lanka y China se comprometieron a dejar atrás las tensiones y retomar su cooperación económica, durante la visita oficial a Pekín del primer ministro ceilanés, Ranil Wickremesinghe.
En una visita a Colombo hace un mes el ministro de Exteriores chino, Wang Yi, anunció que Pekín ayudará a Sri Lanka a convertirse en el centro comercial del Océano Índico a través de la denominada Nueva Ruta Marítima de la Seda.
Durante la firma del nuevo acuerdo en la capital de la isla, el ministro de Megapolis y Desarrollo Occidental ceilandés, Champika Ranawaka, subrayó la importancia que tiene para el país "introducir nuevos corredores marítimos", para lo que espera acuerdos como este "con muchos países".
China ha invertido en Sri Lanka desde 2007 al abrigo de los acuerdos con el expresidente Mahinda Rajpaksa unos 5.000 millones de dólares en proyectos como el ahora retomado, el más importante del gigante asiático en un país por el que recalan una buena parte de las mercancías chinas.
Sri Lanka es un punto clave para lo que China denomina como Ruta de la Seda del Siglo XXI, pero cuando el actual presidente Sirisena llegó al poder el pasado año, aseguró que trataría de equilibrar las relaciones exteriores del país a diferencia del anterior Gobierno, muy cercano a Pekín.